Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
La crisis económica no impide que el Gobierno siga destinando fondos al rescate de autopistas de peaje. Contra el criterio de la Federación Socialista Asturiana (FSA), cuyo secretario general, Javier Fernández, justificó por la recesión que no haya más rebajas en el Huerna o que no se elimine definitivamente el pago, como prometió Zapatero, el último Consejo de Ministros autorizó al Ministerio de Fomento a realizar el gasto necesario para liberar el pago en dos tramos de las autopistas AP-2 y AP-68 a su paso por Aragón. El primero va de la localidad de Alfajarín a la de Fraga, y el segundo de Zaragoza a Gallur. La medida viene a completar los descuentos que ya financiaba el Gobierno autonómico, presidido por el socialista Marcelino Iglesias, desde comienzos del presente año.
El tramo entre Alfajarín y Fraga de la autopista AP-2 tiene una longitud aproximada de 90 kilómetros, con un precio establecido en 8,60 euros. El de Zaragoza a Gallur, en la AP-68, suma 30 kilómetros y un coste de 3,85 euros. En el Huerna, pese al compromiso expreso de José Luis Rodríguez Zapatero para erradicar el peaje, únicamente hay descuentos para usuarios habituales y transportistas. El resto de turismos abona 10,60 euros por recorrer los 78 kilómetros de autovía entre Campomanes y las inmediaciones de la Virgen del Camino, ya en León, lo que confirma a esta vía interprovincial como una de las más caras de España.
De acuerdo a la información difundida por el Ministerio de Fomento, la liberación del peaje de los dos tramos aragoneses de autovía beneficiará a los vehículos ligeros que paguen mediante el sistema de telepeaje, que realicen el viaje de vuelta en las 24 horas siguientes y siempre que coincidan destino y origen. Además, según los portavoces ministeriales, José Blanco ha decidido que la supresión de los peajes se haga efectiva justo después de la ya inminente firma de los convenios con la empresa concesionaria (Acesa) y, en todo caso, antes de enero. Tomando los cálculos del Ejecutivo autonómico, 16.231 vehículos utilizaron en junio los tramos aragoneses de la autopista AP-68 y 6.180 vehículos el de la AP-2 que ahora va a quedar liberado.
El acuerdo con Acesa establece que el Ministerio abonará a la empresa el cien por ciento del peaje de ida que no se cobre a los usuarios, hasta un máximo de un millón de euros al año. A partir de entonces, el Gobierno pagará el 80 por ciento, corriendo el resto a cargo de la concesionaria.
La intención de Fomento es que el Consejo de Ministros autorice los convenios de exención de peajes en una de sus próximas sesiones. Será entonces cuando entre en vigor una medida que Blanco e Iglesias negociaron el pasado mes de julio. La erradicación del pago había sido demandada con insistencia por los usuarios habituales de ambos tramos de autovía, tanto por el precio como por las altas tasas de siniestralidad que presentan las carreteras convencionales al peaje.
El Gobierno de Aragón y representantes de las cinco entidades Ibercaja, Caja Inmaculada, Multicaja, Cajalón y Caja Rural de Teruel tienen un acuerdo para que los usuarios de las autopistas AP-2 y AP-68 puedan adquirir en estas entidades el dispositivo «Vía T» de telepeaje, con una bonificación especial, al precio de 15 euros.