Oviedo, M. P.
El verano se resiste a marcharse de Asturias y hasta la lluvia de ayer, el decimosexto día del otoño, resultó sorprendente por inusual a la vista del cálido inicio de la estación. No es normal. Oviedo registró el pasado martes una temperatura máxima de 27,4 grados, que se sitúa nueve por encima de los valores que la Agencia Estatal de Meteorología asigna a la capital del Principado como promedio mensual de las máximas en octubre. Para este primer mes del otoño, la media está, según esos cálculos, en catorce grados y el análisis de los últimos años mueve las temperaturas habituales entre un frío tope de diez grados y un calor máximo de 18,1.
Este año, sin embargo, nada ha sido como solía en Asturias, con las temperaturas y la humedad casi invariablemente por encima de lo normal y la pluviosidad sensiblemente por debajo. Las máximas no han bajado de los 18,7 grados del pasado día 2 y las mínimas dejaron el frío más «extremo» de este octubre insólito en los trece del día 3. La lluvia, eso sí, ofreció ayer una imagen más próxima a lo que el hábito hace esperar de un otoño en el Principado. En Oviedo se recogieron 5,8 litros por metro cuadrado -5,7 en Gijón y 3,3 en Avilés- que suponen de largo el registro más alto de un mes de octubre en el que hasta ahora habían caído únicamente dos litros el domingo y 0,1 el lunes. Como referencia, la precipitación media de los octubres asturianos es de 98 litros por metro cuadrado.
Para completar esta sensación de calor poco usual, la humedad relativa del aire se situó en valores que sin salirse de los habituales sí están por encima de los promedios de los últimos años. Así, el registro normal medio de este mes en Oviedo está, según Meteorología, en una humedad del 79 por ciento y en los siete primeros días del mes sólo uno, ayer, marcó una cifra inferior a esa, con el 78 por ciento que se midió en Oviedo.
Para los próximos días, el pronóstico de Meteorología anuncia nubes y temperaturas en ligero o moderado descenso.