Oviedo, J. A. ARDURA
El Principado quiere pactar con los agentes sociales la revisión del plan anticrisis previsto para 2009, tanto para reorientar algunas de las medidas previstas este mismo año como para introducir cambios de cara al Presupuesto del próximo ejercicio, que está en fase de elaboración. El Gobierno regional tiene previsto presentar el anteproyecto del Presupuesto regional de 2010 en la Junta General del Principado a finales de este mes o, como máximo, a principios de noviembre. El Ejecutivo asturiano juzgó ayer «prematuro» precisar si en ese Presupuesto, «de crecimiento contenido», tendrán cabida iniciativas como el «cheque bebé» o los avales para ayudar a las pequeñas y medianas empresas ante los efectos de la recesión.
La portavoz del Gobierno asturiano, Ana Rosa Migoya, manifestó ayer el interés del Ejecutivo en consensuar la revisión del plan anticrisis en el marco del acuerdo para la competitividad, el empleo y el bienestar en Asturias (ACEBA). En las últimas semanas los principales sindicatos de la región, UGT y CC OO, y los socios de gobierno, de IU, han planteado la necesidad de introducir cambios en algunas medidas anticrisis que no han dado los frutos esperados en lo que va de año. Migoya aseguró que el Gobierno regional «no se va a posicionar unilateralmente» sobre la aplicación de algunas medidas anticrisis como, por ejemplo, los avales para mejorar la financiación de las empresas en apuros. «Queremos tomar las decisiones de manera dialogada con los sindicatos y la patronal asturiana», manifestó la portavoz del Ejecutivo regional, también consejera de Administraciones Públicas.
Migoya reconoció que la continuidad del «cheque bebé» en los Presupuestos regionales de 2010 aún no está decidida, tal como adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA. La portavoz del Gobierno regional aseguró que el mantenimiento de la ayuda de 500 euros a las familias con ingresos por debajo de los 45.000 euros anuales «es objeto de discusión presupuestaria en un escenario complicado, por la merma de ingresos». No obstante, también precisó que es «muy prematuro» avanzar si esa ayuda, de la que se benefician unas 7.000 familias asturianas al año y que es un complemento de la estatal de 2.500 euros, tendrá continuidad en el próximo ejercicio. En definitiva, el Ejecutivo tiene que echar números sobre la viabilidad en tiempos de crisis de un compromiso que se efectuó durante una etapa de crecimiento económico con objeto de intentar paliar uno de los males endémicos de la región, las bajas tasas de natalidad y de crecimiento demográfico. Los socios de gobierno, de IU, son partidarios de eliminar el «cheque bebé» a cambio de que esa partida económica, casi cuatro millones de euros al año, se incorpore a la financiación de los centros para menores de tres años y se materialice en más plazas y en ampliación de horario. La portavoz del Gobierno aseguró que «este asunto no es objeto de discusión con IU, sino de reflexión en el conjunto del Ejecutivo».
El diputado Joaquín Aréstegui, portavoz adjunto del PP en el Parlamento, acusó al Gobierno regional de una estrategia «que consiste en dar palos de ciego, tanto con el "cheque bebé", como con las ayudas para la compra de coches de segunda mano o el pago de la carrera profesional».