PEDRO DE SILVA
Tiempos aquellos en que uno compraba un diario de la corte madrileña y sabía lo que diría del líder gobernante y del contrario! Ahora, desde que Zapatero aplica en su política de medios la estética de la deconstrucción, desvirtuando las viejas catedrales mediáticas, ya no es posible orientarse, y hay que manejar la brújula como si fuera un jeroglífico egipcio. ¿Quién es quién y a quién apoya cada cual en esta confusión de arquitecturas? Lo peor no es que haya cambiado todo, sino que cambia casi cada día, en una babélica confusión de posiciones sobre el campo: la antaño defensa mete goles en propia puerta, las delanteras giran sobre los talones y se lanzan sobre su portería, unos y otros apoyan al equipo, pero castigan al delantero centro, y así. La única ventaja para el público lector es que tendrá que ponerse a pensar por sí mismo, pero ¡es algo tan olvidado conducir sin GPS!