|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
JAVIER
RODRÍGUEZ MUÑOZ APROXIMACIÓN A LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DE 1934
Al quinto día de su aventura revolucionaria, los insurgentes asturianos ya sabían que estaban solos, pero decidieron seguir adelante y mantener las conquistas que habían hecho hasta entonces. El 9 de octubre, además, por fin, se apoderaron de la Fábrica de Armas de la Vega, hecho que suponía una indudable inyección de moral y una sustancial aportación al exiguo armamento y munición que hasta entonces habían venido utilizando, en que las armas se pasaban de unos a otros cuando se retiraban a hacer algún descanso, e incluso muchos esperaban a que se produjera alguna baja entre compañeros para optar a su armamento.
Fuera de Asturias, en realidad, el movimiento revolucionario quedó bastante lejos de la intensidad, extensión y virulencia que alcanzó en Asturias. Sólo en lugares concretos se dio una situación similar. Entre ellos, las zonas mineras del norte de León y Palencia, y de las provincias vascas. Pero cedieron prontamente en cuanto intervino el Ejército.
En Madrid se produjo una huelga general que se prolongó a lo largo de ocho días y hubo algunos enfrentamientos y tiroteos entre trabajadores y fuerza pública. Pese a ello, los principales periódicos salieron a la calle y ciertos servicios fueron suplidos por voluntarios. El plan del Comité Revolucionario de ocupar el parque móvil y asaltar el Ministerio de la Gobernación resultó un completo fracaso. Se hizo evidente que el movimiento no contaba con preparación ni organización suficientes para conseguir el poder o forzar un cambio del régimen. En Cataluña, los nacionalistas hicieron su juego. El presidente Companys, presionado por el sector más nacionalista de su partido, Esquerra Republicana, proclamó unilateralmente, el 6 de octubre, el «Estado catalán de la República Federal Española» y obtuvo la adhesión del Ayuntamiento. La bravata duró muy pocas horas. Una columna de artillería de la Cuarta División Orgánica, que mandaba el general Batet, otro de los sinceros republicanos que había en el Ejército, cercó el palacio de la Generalidad y, en la madrugada del 7, Companys y los nacionalistas catalanes se rindieron. Uno de los más conspicuos nacionalistas, el consejero Dencás, huyó por las alcantarillas. La UGT y otras fuerzas integradas en la Alianza Obrera habían secundado la huelga general, que boicoteó en cambio la poderosa CNT catalana, opuesta a la colaboración con Esquerra Republicana. En medio de esta situación, el ex jefe de Gobierno Manuel Azaña, diputado del Parlamento, que estaba circunstancialmente en Barcelona, fue detenido, pese a no ser sorprendido en flagrante delito como estipulaba la Constitución, y acusado de participar en la revolución.
Las diferencias asturianas en octubre de 1934 fueron objeto de discusión teórica en todos los partidos de izquierda. Un simple menú resumió el asunto a nivel popular: «Gallina a la madrileña, lengua a la catalana y huevos a la asturiana».
Los revolucionarios vuelven a apoderarse de Grado l En Oviedo, los revolucionarios se hacen con la Fábrica de Armas, el Banco de España, la Diputación y otros edificios l López Ochoa contacta con las fuerzas y autoridades encerradas en el Ayuntamiento de Avilés, y continúa su avance hacia Oviedo.
¿qué es lo que te gusta de Asturias? y ¿qué es lo que no te gusta de Asturias? Discute nuestro borrador
Todas las fotografías de las noticias en una única página
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA NUEVA ESPAÑA | CLUB PRENSA ASTURIANA | PUNTOS DE VENTA | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR |
|
|
|||||||