Oviedo
El Papa Benedicto XVI presidirá mañana el ascenso a los altares de cinco nuevos santos. El beato Rafael Arnaiz Barón, burgalés criado en Oviedo, es el de muerte más reciente de los canonizados y junto a él figura otro español, el sacerdote dominico gerundense Francisco Coll i Guitart (1812-1875). Coll fundó la congregación de las Dominicas de la Anunciata, formada hoy por 1.200 mujeres consagradas a la educación en cuatro continentes. Tienen cuatro colegios en Asturias, trescientos de cuyos alumnos asistirán mañana a la canonización.
En la nómina de nuevos integrantes del canon figura también Damián de Veuster (1840-1889), sacerdote belga de la congregación de los Sagrados Corazones, más conocido como «el padre Damián de Molokai», la isla de Hawai donde se estableció para confortar a los enfermos de lepra, un mal que contrajo y le causó la muerte.
La única mujer de la lista es la francesa María de la Cruz Jugan (1792-1879), fundadora de las Hermanitas de los Pobres, una congregación que cuida ancianos en treinta países, y el quinteto se completa con un polaco, Zygmunt Felinski (1822-1895). Fue obispo de Cracovia, aunque vivió mucho tiempo en Rusia, fue deportado a Siberia y allí se dedicó a la caridad para con otros exiliados.