Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
El sindicalista asturiano José Ángel Fernández Villa recibirá el martes, en Madrid, la medalla de oro al mérito en el trabajo de manos del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. El galardón, según precisaron ayer fuentes gubernamentales, pretende destacar la intensa y duradera labor desarrollada por el veterano secretario general del SOMA-FIA-UGT en defensa de los derechos de los trabajadores, lo que le conllevó el despido de nueve empresas durante la dictadura.
Nacido en Tuilla (Langreo) en 1943, Villa entró en contacto con el sindicalismo y el socialismo de bien niño, escuchando absorto los comentarios en voz baja de los numerosos mineros que paraban en el bar que regentaba su padre. Muy pronto encontró su primer trabajo, a los 14 años, de peón de albañil. Sólo dos años después, entró en la mina. Despedido tras una huelga, se incorporó a Hunosa en 1976 y formó parte de la mítica «comisión de los 16» que refundó el histórico SOMA, del que es secretario desde finales de aquella década. Además, ha sido miembro de la ejecutiva federal del PSOE, integrante del comité confederal de UGT, miembro del comité federal del PSOE, miembro de la ejecutiva de la FSA y presidente del Infide, además de diputado en la Junta durante cinco legislaturas y también senador. Su intensa y destacada labor en la negociación minera ha resultado fundamental en el diseño de la reactivación de las Cuencas.
Hace ya dos años, cuando se hizo oficial la concesión de la medalla, Fernández Villa, que acaba de superar una delicada operación quirúrgica por problemas cardiacos que retrasó la entrega del galardón, tuvo un recuerdo para los familiares y amigos que le ayudaron a ser un referente del sindicalismo asturiano. «Esta distinción es de los trabajadores, especialmente de los mineros, y, por supuesto, de mi familia, por la generosidad y la comprensión que me ha demostrado todos estos años», señaló, visiblemente emocionado, en declaraciones a este diario. Fernández Villa también dedicó la medalla a Zapatero y al Gobierno. Y es que, para el sindicalista, el premio «es un reconocimiento a los valores de la UGT y al SOMA».
¿Retirada? Ni pensarlo. «Moriré con las botas puestas», advirtió hace apenas una semana.
De la construcción a la mina
José Ángel Fernández Villa nació en Tuilla en 1943. Se introdujo en el sindicalismo de niño, en el bar de su padre. A los 14 años empezó a trabajar en la construcción y dos años después entró en la mina. Su compromiso sindical le costó nueve despidos.
Una vida sindical
Villa fue parte del ya mítico «comisión de los 16» que refundó el SOMA. A finales de los años 70 llegó a la secretaría general del sindicato y, a partir de ahí, desarrolló una intensa carrera. Entre otras cosas, fue diputado regional y miembro de la ejecutiva federal del PSOE.