Oviedo, Raquel L. MURIAS
«Viva España, viva el Rey, viva la Guardia Civil», sentenció el delegado del Gobierno, Antonio Trevín, ayer pasada la una y media de la tarde en el cuartel ovetense del Rubín, donde se celebró uno de los más concurridos actos de cuantos tuvieron lugar en Asturias con motivo de la festividad del Pilar, patrona de la Benemérita. «Viva», respondieron al unísono los asistentes al acto. Entre las voces cargadas de sentimiento también sonó la de Hermilio Saiz, el guardia civil más veterano de Oviedo, que a sus 92 años recibió una estatua por toda una vida dedicada a la Benemérita.
Hermilio Saiz (Burgos, 1917), se jubiló en Oviedo en 1968, en donde trabajó prácticamente desde que entró en el Cuerpo y en donde aún vive. Hermilo Saiz sigue siendo guardia civil, aunque ya no ejerza y es que según explicó «es algo que se lleva dentro, una vocación de entrega». Dice su hija, Martina Saiz, que su padre nunca se quitaba el uniforme y que fue siempre un hombre «honesto y dispuesto al servicio por donde quiera que iba». Hermilio Saiz recibió ayer el reconocimiento de sus «colegas» y, visiblemente emocionado, rememoró capítulos de cuando trabajaba como chófer de «los altos cargos de la Guardia Civil», explicó. «El día que más miedo pasé fue cuando me encontré con un coche que venía de frente por la carretera, a la altura de Mieres, tuve que tirarme al arcén para esquivarlo y encima luego resultó que el kamikaze era un vecino de Pumarín», relató. Y es que, si algo quedó claro ayer en el acto celebrado en el cuartel del Rubín es que es necesario recompensar y reconocer la labor no sólo de los que ahora forman parte del cuerpo, sino también de todos aquellos que trabajaron con el uniforme de la Benemérita y otros de otros cuerpos de seguridad. Por ello, ayer varios guardias civiles recibieron la cruz del la Orden del Mérito de la Guardia Civil, hubo reconocimientos para agentes jubilados y para trabajadores de otros cuerpos de seguridad. En total se galardonó a 29 personas.
Trevín destacó en su discurso que gracias a los «indudables éxitos» de la Guardia Civil en la región, en Asturias la criminalidad se sitúa hoy doce puntos por debajo de la media nacional. Por su parte, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, señaló que «la confianza» es el lema que identifica a la Guardia Civil. El coronel Feliz Cadenas, al mando de la Guardia Civil en la región, alabó la entrega de todos los que forman la Benemérita.