Oviedo, J. A. O.
Una treintena de empresas rechazó, por diversas causas, entre ellas la fuerte crisis económica, 11,5 millones de euros de fondos mineros que ya tenían adjudicados por el Ministerio de Industria, en las dos últimas convocatorias de ayudas, para implantarse en las Cuencas asturianas. En concreto, en 2007, según el Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras, dependiente del Ministerio de Industria, fueron 21 las firmas que abandonaron los proyectos previamente aprobados, dejando de recibir 8,2 millones de euros comprometidos.
Uno de los casos más llamativos fue el de New Metal Space, que renunció a una subvención de 920.819 euros para poner en marcha en el polígono industrial de Villallana una factoría con una inversión de más de 2,6 millones de euros y la creación de 40 puestos de trabajo. Por su lado, Integración de Servicios de Reciclaje en Medio Ambiente rechazó una ayuda de 2.641.620 euros para instalarse en Mieres, con una inversión de más de 8,8 millones de euros y más de 30 empleos, mientras que el centro de mayores de Campomanes renunció a 1,2 millones de euros para poner en marcha una inversión de más de 5,2 millones y la creación de 72 empleos en Lena.
Al año siguiente, en la convocatoria de 2008, nueve compañías decidieron rechazar las subvenciones concedidas, con más de 3,3 millones de euros de inversión y la previsión de generar 66 nuevos empleos en los concejos de las comarcas mineras.
Con todo, estas renuncias no son privativas de Asturias. En Castilla y León, la empresa zamorana Pevafersa decidió renunciar a los 23,3 millones de euros de fondos mineros que se le habían concedido en un primer momento para construir en Cistierna una fundición de silicio para la fabricación de placas solares. La empresa, que iba a ser la gran beneficiada por las ayudas empresariales de apoyo a la actividad industrial generadora de empleo, preveía realizar una inversión de 337 millones de euros y crear 300 nuevos puestos de trabajo. Además, sólo un año antes, una firma de Castilla-La Mancha había devuelto una ayuda de 40 millones de euros para un gran proyecto relacionado con el desarrollo de las energías renovables.