Oviedo, J. A. ARDURA
El blindaje del concierto fiscal vasco también preocupa en Asturias. La Federación Asturiana de Empresarios teme que la reforma legislativa para poner coto a los recursos contra las normas fiscales del País Vasco consagre la ruptura de la unidad de mercado. Mientras, Ramón Punset, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo, alerta de que con el nuevo cambio legislativo, para elevar a rango de ley las normas fiscales de las diputaciones vascas, se restringe la capacidad de las autonomías para presentar recursos incluso ante el Tribunal Constitucional.
Alberto González, secretario general de la FADE, expresó ayer una «gran preocupación» por el hecho de que «se rompa la unidad de mercado en un país relativamente pequeño» con el blindaje del concierto vasco, que considera «una deriva de la relación asimétrica del sistema autonómico español». El dirigente de la patronal asturiana considera que «las reglas del juego deben ser iguales para todos» y llamó la atención sobre «la complejidad tremenda que tendrían 17 normativas autonómicas diferentes para el desarrollo de las empresas».
El secretario general de la FADE también consideró preocupante «la asimetría tremenda en el orden de los factores de producción y la capacidad de apoyo directo a las empresas» por parte de las distintas comunidades autónomas.
Por su parte, Ramón Punset calificó de un cambio de «gran calado» el blindaje del concierto vasco y advirtió de que, si se elevan a rango de ley las normas fiscales establecidas por las diputaciones vascas, «las autonomías no tendrán capacidad para presentar recursos ante el Constitucional, ya que las comunidades autónomas no pueden recurrir las leyes de otras autonomías». Ramón Punset añade, dentro de esa misma línea argumental, que las comunidades sólo pueden recurrir ante el Tribunal Constitucional «las leyes del Estado que afectan a su propio ámbito autonómico». No obstante, el catedrático de Constitucional prefiere esperar a la publicación en el boletín parlamentario de la norma aprobada el pasado martes en el Congreso de los Diputados para valorar con un mayor grado de detalle su alcance. Punset admitió que el blindaje del concierto vasco «puede afectar a la localización y a la deslocalización de empresas en todo el país, no sólo en las comunidades limítrofes».
El presidente del Partido Popular asturiano, Ovidio Sánchez, reconoció que su formación política «está a favor del concierto, pero critica que se haya vinculado su blindaje a la aprobación de los próximos Presupuestos». Sánchez reclamó un pacto entre los dos grandes partidos para abordar este asunto, sobre el que el PSOE regional prefirió no opinar. El coordinador general de IU de Asturias, Jesús Iglesias, considera que el llamado blindaje vasco «no introduce ninguna novedad, porque ya estaba previsto» en el texto constitucional.
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