Oviedo,
María José IGLESIAS
La «Semana negra» comienza con la llegada en tren de sus participantes. Ayer, como si se tratase de una «Semana rosa», llegaron también en tren a Oviedo los sesenta «famosos» invitados a la gala de la Fundación Puentes del Mundo, que homenajeó a Mensajeros de la Paz, la organización del Padre Ángel. Ignacio Sandoval, presidente de la Fundación acudió a recibirlos. El Padre Ángel llegó por la noche, tras oficiar en Los Jerónimos de Madrid el funeral por el teólogo Miret Magdalena.
La selección del famoseo salió en autobús desde la estación del tren ovetense. Arancha de Benito, ex del futbolista Guti, advirtió al bajarse del tren: «No me voy de aquí sin comer fabada». Cumplió la promesa, y eso que en el vagón habían degustado una espicha elaborada por el cocinero Sergio Rama. Arancha dice que está tranquila, aunque aún acusa la separación: «Lo ideal es que la familia esté unida».
A la fabada también se apuntó Ana Obregón, un torbellino rosa por el que no pasa el tiempo y que está feliz de haber retomado su amistad con Suker. Junto a ella llegaron las presentadoras Belinda Washington y Carolina Bona, la modelo Fabiola Toledo, los actores Miki Molina y Antonio Velázquez («Sin tetas no hay paraíso» y «Paquirri»), la ex Miss España Verónica Hidalgo y el Mister España José Manuel Montalvo. También llegó la ovetense Natalia Álvarez, ex mujer del torero Rafa Camino.
Ana Obregón, de azul por la mañana y de rojo por la noche, sigue siendo la favorita de los fotógrafos y del público. Puri Martínez, de Santa Marina de Piedramuelle, ex modista, resumió la situación cuando las celebridades cruzaban la alfombra a los sones de «La Pandereteira» de la Banda de Gaitas «Ciudad de Oviedo». «Ésta sí que sabe, el rojo pega bien con los focos», sentenció. En el photocall, otras celebridades, las del periodismo «rosa», entre ellas Paloma Barrientos y el asturiano Javier de Montini.
El «moranco» César Cadaval llegó de milagro. Vino en avión y «aterrizó» en Gijón. «En el aeropuerto me confundí de coche». Llamó a su amigo Lucio, le recomendó un restaurante y después de una mariscada puso rumbo a la capital. Belinda Washington, presentadora de la gala, expresaba su adoración por Asturias. Tiene casa cerca de Vegadeo. En la cena no faltó la sidra, con un menú para 400 con pastel de gambas y taco de lechal y tarta de naranja.