Oviedo,
Raquel L. MURIAS
El colapso del sistema judicial en España tiene paralizados más de 6.000 millones de euros en litigios pendientes en el Tribunal Supremo. Así de explícito se mostró ayer el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar, durante la inauguración del Encuentro anual de presidentes de Audiencias Provinciales, que se celebra esta semana en Oviedo. Éste fue el ejemplo que utilizó Dívar a modo de prólogo en su minuciosa descripción del deficitario estado de salud en que, a su juicio, se encuentra el sistema judicial español. Un sistema que, tal y como denunció ayer este magistrado malagueño, no ha contado con el respaldo decidido de la clase política.
Según Carlos Dívar, «la administración de justicia estuvo décadas abandonada y ahora nosotros tenemos que hacer el trabajo que les correspondía a otros». El presidente del Consejo General del Poder Judicial explicó que para los políticos siempre ha sido «más rentable» invertir en otras cuestiones como autovías o preparar unas Olimpiadas «porque se trata de proyectos más espectaculares y que dan mayor publicidad a los gobiernos».
A pesar del grave diagnóstico que Dívar hizo del sistema judicial, sí que ofreció una mirada positiva y recalcó que la eficiencia del sistema está garantizada por la profesionalidad de sus trabajadores. El presidente del Poder Judicial afirmó que «hay esperanza» y añadió que «además tenemos una carrera magnífica, donde el elemento personal es extraordinario». Así las cosas, Carlos Dívar sugirió a todos los presidentes de las Audiencias presentes ayer en Oviedo (47 en total), que en las jornadas que ayer inauguró deberían «tratar los temas con total unidad». Y añadió: «Yo quiero ser uno más». El objetivo de estos días de debate y reflexión entre presidentes de las Audiencias es «conseguir una justicia pronta y eficaz en el tiempo».
A juicio del presidente del Consejo General del Poder Judicial, el colapso del sistema está perjudicando a la economía española, algo que se deja notar especialmente en tiempos de crisis. Si los seis mil millones de euros que, según Dívar, se encuentran bloqueados en el Tribunal Supremo a la espera de resolución se pusiesen en movimiento «serían algo fundamental y dinamizador para la economía», explicó el magistrado. Carlos Dívar aseguró que, pese a todo, ya se están colocando las bases para una reforma sustancial en la justicia «y para ponerse al día con la actualización de la oficina judicial».
Oviedo, R. L. M.
La justicia, su aplicación, sus métodos y decisiones son el objeto de muchas críticas, y Carlos Dívar es consciente de ello, por eso asegura que quienes critican la justicia «ojalá tuvieran nuestros métodos de corrección». El presidente del Consejo General del Poder Judicial defendió la labor de los jueces «porque si bien tenemos los defectos humanos, tenemos una carrera magnífica y una posición de silencio y sacrificio, porque no podemos hablar de los problemas que nos afectan». Así que, por este mismo motivo, Dívar no quiso entrar a valorar si los jueces deben ser sensibles a las manifestaciones de la población en la calle, como la celebrada este fin de semana en contra de la reforma de la ley del aborto. «Yo no tengo que juzgar manifestaciones ni número de personas, ni de jueces ni de políticos, porque no me corresponde», matizó Dívar.