Oviedo, Luján PALACIOS
Los nietos reproducen los patrones machistas de maltrato contra las mujeres iniciados por sus padres y abuelos. El fiscal superior de Asturias, Gerardo Herrero, manifestó ayer la preocupación de la fiscalía por que tanto los agresores como los víctimas de violencia doméstica en Asturias son cada vez más jóvenes. «Los patrones que tradicionalmente están en la base de las agresiones machistas se encuentran también en generaciones en que, por su edad, no deberían estar presentes», subrayó Herrero.
La violencia machista se ha convertido en uno de los delitos que más crecen en la región y que más inquietan a la fiscalía superior de Asturias. Gerardo Herrero presentó ayer en la Junta General del Principado la memoria de actuaciones correspondiente al año 2008, y en ella queda patente un incremento en el número de casos de violencia contra las mujeres en Asturias y un descenso en la edad de los implicados.
Según indicó Herrero, el Juzgado de Oviedo, el único exclusivo en la materia de violencia de género en Asturias, recibió 757 denuncias durante 2008, de las que la mayoría, 519, fueron presentadas por la víctima. Del conjunto de 376 diligencias urgentes practicadas en Oviedo, 80 de las víctimas eran mujeres menores de 30 años, y de éstas, cinco aún no habían cumplido los 18 años. A ello se suma que la mayor parte de los agresores tenían una edad similar. Para acabar con esta «lacra social», Gerardo Herrero insistió en la necesidad de «redoblar y mantener sostenida e ininterrumpidamente el esfuerzo educativo en la infancia y la juventud».
El número de denuncias se dispara en el cómputo global, dado que este tipo de delitos también se canalizan a través de todos los juzgados de instrucción del territorio asturiano. Según los últimos datos del Consejo General del Poder Judicial, en 2008 se presentaron en la región 2.387 denuncias.
El año pasado el Juzgado exclusivo de Oviedo en violencia de género tramitó 234 solicitudes de orden de protección, de las que se concedieron 118. Además, 119 de las víctimas eran extranjeras, sobre todo, de América central y del Sur.
Los esfuerzos para que las víctimas denuncien este tipo de delitos han hecho subir, a su vez, la conflictividad judicial en Asturias, que ha experimentado un incremento del 4,62 por ciento. Este aumento obedece, además, a la entrada en vigencia plena de la reforma del Código Penal en materia de seguridad vial, que ha supuesto la sanción penal de conductas que antes no estaban tipificadas como delito. En este apartado, el número de procedimientos por delitos contra la seguridad del tráfico experimentó el año pasado un incremento del 16,69 por ciento. La alcoholemia al volante y la conducción sin carné son los principales delitos juzgados.
Otro de los apartados en el que el número de escritos de acusación ha aumentado de forma «espectacular» es, según Herrero, el de los delitos de tráfico de drogas. En 2007 fueron 82, y el año pasado, 173. La tendencia se mantiene en 2009, y obedece a que «el menudeo de sustancias estupefacientes se ha incrementado de manera notable en los últimos tiempos», indicó.
El fiscal superior también advirtió ayer del incremento de los procedimientos por lesiones, lo que revela, a su juicio, un «alto nivel de agresividad en las relaciones sociales», especialmente «en el ámbito familiar». No obstante, en el caso de los delitos contra la vida el número se mantiene estable con respecto al año 2007, con un total de 41 casos entre asesinatos y homicidios imprudentes, así como los homicidios por accidente laboral o de tráfico.
No sucede así con otro asunto espinoso, el de la pornografía infantil, un apartado en el que el número de delitos ha aumentado de manera muy notable, toda vez que han pasado de 7 en 2007 a 32 el año pasado. También han crecido los casos de acoso sexual (han pasado de 8 a 15), los de exhibicionismo y provocación (de 6 a 13) y, de forma más ligera, los de los robos con violencia, que han pasado de 572 a 584. En este punto la memoria destaca que la criminalidad organizada no es demasiado reseñable en el caso de Asturias, pero sí se han detectado varias bandas de ciudadanos rumanos que actuaron en la región en 2008.
La memoria de actividades también destaca la siniestralidad laboral. Gerardo Herrero llama la atención sobre el «aumento significativo» del número de accidentes laborales con respecto al 2007. El año pasado se pasó de 23 a 26 fallecidos, lo que supuso un incremento del 13 por ciento, esto «ha de llevar a una reflexión sobre la eficacia de las medidas de prevención para evitar accidentes», advirtió el fiscal superior. En lo que va de 2009 se han producido en Asturias 12 accidentes mortales.
En materia laboral también se detectó el año pasado un aumento de delitos de explotación laboral de ciudadanos extranjeros, aprovechando su situación irregular, sobre todo, en el sector de la construcción.
En cuanto a la fiscalía de menores, «el índice de delincuencia es bajo», aseguró Herrero, y los delitos a los que se han enfrentado «no fueron de mucha gravedad».
Los delitos económicos han sido mayoritariamente contra la Hacienda pública (14 de un total de 17), mientras que en la fiscalía de medio ambiente registró un aumento en el número de diligencias «por el incremento de investigaciones en materia de incendios forestales».
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Fiscal superior de Asturias