Oviedo, R. L. M.
El trabajo de los magistrados que trabajan en el sistema judicial español es «excepcional». Así lo define el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar, que explicó ayer en Oviedo que los jueces dedican a su trabajo «las 24 horas del día: trabajan por la mañana, por la tarde y por la noche, y tratan siempre de conseguir lo mejor, y al final siempre habrá una justicia objetiva». Por este motivo, según Dívar, hay que confiar en la justicia. El nuevo plan de modernización que se está aplicando empieza a dar sus resultados y se han ofertado 900 plazas nuevas para jueces y los asuntos atascados se han reducido en un cuarenta por ciento, en parte favorecido por aquellas comunidades autónomas que han asumido las competencias en materia de justicia, como es el caso del Principado de Asturias.
Carlos Dívar confía en que la «concienciación de las administraciones con la justicia» permita convertir el proceso judicial en un sistema más ágil, más eficiente. «La reforma la haremos todos unidos», señaló.