Oviedo,
María José Iglesias
El sector pesquero asturiano rechaza el carné por puntos para castigar ilegalidades pesqueras -básicamente sobrepesca- que se aplicará en los caladeros comunitarios y nacionales a partir de 2011, y no en 2010 como estaba previsto. Así lo aprobó ayer el Consejo de Ministros de la Unión Europea, en Luxemburgo.
El documento final suaviza la propuesta presentada por la Comisión en 2008. Un año de discusiones y las reticencias de los países, entre ellos España, han servido, al menos, para que los ministros ganen el pulso a la Comisión. Las sanciones se decidirán entre los países, no se impondrán desde Bruselas.
El plan de control, que afectará al total de la flota asturiana -300 barcos con unos 1.500 puestos de trabajo-, copia al revés el sistema español aplicado en la carretera. En vez de perder puntos, como los conductores, los pescadores los sumarán a medida que infrinjan la ley. No será por exceso de «nudos» de velocidad. El control enlaza con la nueva política pesquera: limitar capturas y potenciar la acuicultura.
Las multas oscilarán entre 5.000 y 300.000 euros. Son cantidades similares a las actuales, que no han logrado frenar las infracciones. La manga ancha en las multas y la lentitud de la tramitación de los expedientes, a cargo de cada país, han hecho que, hasta ahora, pescar más de la cuenta no salga demasiado caro, tal como reconoció a LA NUEVA ESPAÑA el director de la Agencia Europea de Control Pesquero, Hans Koster. El «truco» del carné no es el dinero, es la posibilidad de que el buque y el patrón pierdan la licencia para faenar. El infractor recibirá varios avisos, con retiradas temporales. A la quinta, la supresión de la licencia será definitiva.
Dimas García, presidente de las cofradías asturianas, asegura que la suma de puntos será una rémora para las embarcaciones «porque un barco penalizado tendrá una carga que le restará valor a la hora de venderlo o desguazarlo». García, que califica el carné de «tomadura de pelo», lamenta que los ministros no hayan establecido cuotas para la pesca deportiva. «Porque eso sí que nos hace daño y lo han retrasado de nuevo». Insiste en que el carné no podrá aplicarse en aguas de terceros países, «que es donde se cometen ilegalidades», ni a barcos de bandera no comunitaria. El presidente de la Asociación de Empresas Europeas de Pesca (Europesca), Javier Garat, explicó que el carné llevará a estar «en permanente situación de ilegalidad». La ministra Espinosa restó ayer hierro al carné. «Si los pescadores respetan la ley no tienen por qué estar preocupados». También habrá más controles en puertos y rulas. Los ecologistas aplauden las nuevas medidas.