Oviedo, J. A. ARDURA
El consejero de Economía y Hacienda del Principado, Jaime Rabanal, reconoció ayer que el nuevo modelo de financiación autonómica «tiene más riesgos» para Asturias, pero destacó que, como contrapartida, «permite una mayor autonomía fiscal» y, además, financia los servicios básicos que no se puedan pagar con los tributos recaudados en el Principado. El titular de Economía realizó esas valoraciones en la primera comparecencia sobre la reforma del sistema de financiación, que ha tenido lugar en la Junta General del Principado tres meses después de que el Consejo de Política Fiscal y Financiera diera «luz verde» al nuevo modelo. En cambio, el PP defendió que la futura financiación perjudicará a «las autonomías más débiles que, como Asturias, dependen de la solidaridad».
El titular de Economía defendió las bondades de la futura financiación y enumeró hasta «once razones por las que el nuevo modelo es mejor», entre las que destacó que «aportará más recursos, da más peso a variantes que reivindicamos como el envejecimiento y la dispersión, garantiza también más recursos para la ley de Dependencia y dificulta la competencia fiscal».
Los diputados populares Alejandra Cuétara y Ramón García Cañal cruzaron varias preguntas con el Consejero en un intenso debate que, por momentos, pareció más un careo por el tono e intensidad de los intercambios en el turno de palabra. Cuétara trató de que el Consejero precisara las previsiones de ingresos, a cuenta de la nueva financiación, para los próximos ejercicios. Rabanal traía la respuesta preparada: Asturias tendrá 206 millones de euros más, como consecuencia de la parte que le corresponderá de los más de 11.000 millones de euros de fondos adicionales que el Gobierno central ha incorporado al sistema para paliar la caída de los ingresos fiscales. El consejero de Economía llegó a decir que, con esa previsión, Asturias pasará a recibir 3.392 millones de euros frente a los 3.186 que obtuvo del sistema de financiación en 2009.
Las mayores discrepancias llegaron cuando los diputados del PP pedían el detalle del dinero que Asturias percibirá en el próximo año de la financiación autonómica. «No me haga trampas en el solitario», reprochó Rabanal a Cuétara, antes de reconocer que «en 2010 habrá menos recursos en el Fondo de Suficiencia porque los ingresos tributarios del Estado han caído». En ese punto del debate, Cañal argumentó que la previsión del consejero de Economía de 3.392 millones «tampoco se va a cumplir por esa caída de los impuestos, lo que demuestra que el nuevo sistema de financiación nos deja más indefensos porque exige una mayor corresponsabilidad a las autonomías con más debilidades». En opinión del diputado popular, el anterior modelo «entraña menos riesgos, concede menos autonomía fiscal, pero resulta más interesante para Asturias». Rabanal respondió de inmediato: «No me parece seria ni responsable esa postura. ¿Cuál es su modelo? Naturalmente que el nuevo sistema tiene más riesgos, pero también más autonomía fiscal». El consejero de Economía prosiguió, contundente: «A mí no me asusta que el presupuesto de Asturias dependa más de la evolución de la comunidad autónoma, porque en el caso de que la situación económica de una autonomía vaya mal el Estado garantiza que los servicios básicos públicos se presten en igualdad de condiciones en todo el país».
El Grupo parlamentario Popular se mostró muy crítico con la posición del Principado en esta negociación. «Ha jugado con otra camiseta distinta a la de Asturias», le reprochó la diputada Alejandra Cuétara, quien avanzó que «el PP va a combatir este modelo, que considera injusto e insolidario. Nos avergüenza que el Ejecutivo asturiano tenga el discurso de Esquerra Republicana, que prima la autonomía en perjuicio de la solidaridad».
IU, socio de gobierno, eludió participar en el debate. Mientras que el portavoz socialista, Álvaro Álvarez, felicitó al Ejecutivo regional porque «cree que el modelo beneficia a Asturias y a todas las autonomías» y pronosticó que las regiones del PP aceptarán la reforma.