Oviedo,
José Luis SALINAS
El tren va adelantando al avión en el viaje a Madrid. Así, Renfe ha conseguido absorber buena parte de los 150.000 pasajeros que han perdido la conexión aérea con la capital de España entre enero y septiembre de este año. El transporte ferroviario en Alvia entre Asturias y la capital de España consiguió incrementar durante los primeros nueve meses de este año un 65 por ciento su número de viajeros, una proporción muy similar al número de pasajeros que perdió durante el mismo período la conexión aérea entre Santiago del Monte y la capital española, que alcanzó el 68 por ciento de retroceso.
La pérdida de vuelos baratos en el aeropuerto de Asturias, la entrada en servicio de tramos de alta velocidad ferroviaria que acortan el tiempo de viaje y los precios más competitivos de los billetes del tren están jugando a favor del despegue de la conexión ferroviaria con la capital. A pesar de todo, el avión sigue superando en número de viajeros al tren en el viaje a Madrid. Aunque desde Renfe se asegura que «cada vez estamos más cerca», y la compañía ferroviaria espera que con la entrada en marcha de la variante de Pajares (prevista por el Gobierno para 2012) la proporción se invertirá.
Los trenes Alvia que cubren la ruta Asturias-Madrid fueron utilizados entre el uno de enero y el 30 de septiembre por 233.965 viajeros, en las estaciones de Gijón, Oviedo, Mieres y Pola de Lena, sumando tanto los viajes de ida como de vuelta. Por su parte, en cuanto al avión, en el que solo Iberia cubre la conexión entre Asturias y Madrid, el número de pasajeros, durante el mismo período de tiempo, alcanzó los 392.781 pasajeros. La vía aérea con la capital española es la principal fuente de clientes del aeropuerto asturiano. Le sigue a bastante distancia la conexión con Barcelona, que durante los primeros nueve meses del año sumó 203.397 pasajeros.
Desde que Easyjet y Spanair desistieron del Asturias-Madrid e Iberia se quedó en solitario con el servicio, el tren ha ido despegando. A esto se suma que la apertura de la línea de alta velocidad entre Valladolid ha permitido ahorrar en torno a una hora y media en el viaje, dejando el trayecto en poco más de cuatro horas y media.
Renfe se apunta que otra de las razones para el incremento de viajeros es la entrada en servicio de una cuarta frecuencia entre Asturias y Madrid, que entró en funcionamiento el 15 de septiembre de 2008. Pese a que la demanda aumenta, fuentes de la compañía aseguraron que, por el momento, «no se plantean incrementar el número» de frecuencias entre la región y la capital española, aunque apuntaron que «eso lo determinará la evolución de viajeros» que se registre a lo largo de los próximos meses.
Volar sigue siendo la opción más rápida y útil, que no la más económica, para algunos viajes de negocios que exigen estar en la capital a primera hora de la mañana. El primer vuelo Asturias-Madrid sale a las siete y media de la mañana con llegada a la capital española menos de una hora más tarde. De hecho, las principales bajadas del número de pasajeros por avión entre el Principado y Madrid se dan durante los meses de verano debido a que se recortan los viajes por motivos de negocios. Renfe descartó hace unos meses un proyecto para incrementar la oferta con un Alvia a las seis de la mañana.
Los datos registrados por Renfe son calificados como de «muy positivos» por los propios responsables de la compañía, que, de seguir esta tendencia esperan cerrar el año con un incremento del cien por ciento con respecto a 2008. También destacan los altos niveles de puntualidad que ofrecen los tres. Estudios internos de Renfe para los servicios que unen la capital de España con el Noroeste la sitúan en torno al 93,90 por ciento. La entrada en servicio de la variante de Pajares permitirá reducir en 50 minutos el actual tiempo del viaje.
Cerca de 40 trabajadores del aeropuerto de Asturias se manifestaron ayer, como se ve en la imagen superior, para reclamar una mejora en los servicios sanitarios de las instalaciones de Santiago del Monte. El presidente del comité de empresa, Juan Casamayor, aseguró que AENA «es una torre de Babel en la que cada aeropuerto se gestiona de modo distinto, pero la mayoría tiene servicio médico». La dirección del aeropuerto dice que el personal tiene garantizada la asistencia médica, algo que los sindicatos rechazan.