Madrid, Módem Press
El obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino, asturiano de Siero, fue encargado de oficiar la misa y la homilía vespertina en el tanatorio de Tres Cantos. En ausencia del obispo de Madrid, el cardenal Rouco Varela, que se encontraba de viaje, Martínez Camino concelebró la ceremonia junto al obispo castrense y amigo de la familia monseñor Estepa, ante un reducido grupos de íntimos de don Sabino.
En la homilía, el también portavoz de la Conferencia Episcopal calificó al conde de Latores de «hombre cabal, verdadero, amante de la verdad por encima incluso de sus intereses inmediatos. Eso se nota en todo lo que dijo, pero en particular en lo que decía sobre su esperanza y su temor. "Temo el juicio de Dios, que ha de ser riguroso, pero también confío en su generosidad y misericordia, porque el perdón manifiesta la grandeza de quien perdona"».
Sabino Fernández Campo fue una persona de un profundo sentimiento religioso «que creía en Jesucristo y no se avergonzaba de vivir su fe. Vivía con la conciencia clara de estar en camino hacia la vida eterna», concluyó el obispo, nacido en Santa Cruz del Marcenado, quien afirmó que «hoy son muchos, por no decir todos, los españoles que notan un hueco».