ALFONSO OSORIO
Vicepresidente del Gobierno en la transición
Oviedo, J. A. ARDURA
Alfonso Osorio fue el artífice del primer nombramiento público de Sabino Fernández Campo nada más empezar la transición, en 1975. Este santanderino, que estudió derecho en la Universidad de Oviedo y llegó a coronel jurídico en el Ejército del Aire, fue designado ministro de la Presidencia con el primer gobierno del Rey Juan Carlos I y posteriormente vicepresidente por Adolfo Suárez. En esa época, tras la muerte de Franco, Osorio, que años atrás había fundado el grupo Tácito, defensor de la transición pacífica de la dictadura a la democracia, político de fuertes convicciones monárquicas y considerado como uno de los confidentes de Suárez, propuso a Fernández Campo para el cargo de subsecretario de la Presidencia del Gobierno. Sólo año y medio después, en 1977, el militar ovetense era nombrado secretario de la Casa del Rey por Juan Carlos I.
-¿Por qué eligió a Sabino Fernández Campo nada más llegar al Ministerio de la Presidencia?
-Sabino pertenecía al Cuerpo de Interventores del Ejército y yo era coronel jurídico del cuerpo del Aire. Él procedía del Ejército de Tierra y existía entre ambos una buena relación. Además, yo había estudiado la carrera en Oviedo y ya le conocía.
-¿Qué valoración le merece la trayectoria del conde de Latores?
-Pues muy sencillo. Lo diré en pocas palabras. Sabino Fernández Campo era un caballero y un hombre de bien. Un hombre a carta cabal que prestó un inestimable servicio a España y al Rey. Con eso creo que está todo dicho. Sobran más palabras.
-¿Se veían a menudo?
-Esta primavera coincidimos en el homenaje a Marcelino Oreja, que tuvo lugar en la Universidad CEU-San Pablo, en Madrid.
El ex vicepresidente Alfonso Osorio, que dejó el Gobierno de Suárez en 1979, también fue uno los asistentes al homenaje, con motivo del 89 cumpleaños de Sabino Fernández Campo, que tuvo lugar en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid, al que asistieron medio millar de personas.