Madrid, Módem Press
Dos sensibilidades diferentes unidas por el mismo amor a la tierra. Santiago Carrillo, ex secretario general del Partido Comunista, alabó ayer en un acto en Madrid la figura del desaparecido Sabino Fernández Campo, a quien le unía una relación política «amistosa y cordial, en la que intercambiamos ideas con la mayor libertad».
En esta relación siempre estuvo presente el paisanaje. «Muchas veces, ya retirados, quedábamos para comer en restaurantes asturianos. Ser asturiano marca», reconocía ayer el histórico dirigente comunista.
Carrillo también quiso agradecer a Fernández Campo de forma póstuma que asistiera al homenaje que se le ofreció en su 90.º aniversario, «lo que fue motivo para que algunas organizaciones de extrema derecha, que todavía viven en el siglo pasado, le atacaran públicamente», reconoció.