Madrid, Módem Press
La Familia Real al completo asistió en la tarde de ayer en Madrid al funeral por Sabino Fernández Campo, conde de Latores, que falleció en la madrugada del pasado lunes a los 91 años. El acto, muy íntimo, contó con la presencia de unos 40 familiares y amigos cercanos del general asturiano, así como los Reyes, las Infantas Elena y Cristina y los Príncipes de Asturias. Además, también asistieron miembros del personal de la Casa del Rey y aquéllos que colaboraron con Fernández Campo mientras estuvo en Zarzuela.
El oficio religioso se celebró por expreso deseo de don Juan Carlos, que quiso así rendir un último homenaje a quien fue su colaborador directo durante dieciséis años y su asesor hasta su muerte. El funeral fue oficiado por el arzobispo castrense emérito José Manuel Estepa y tuvo lugar en la capilla real del Palacio de El Pardo.
Los asistentes llegaron en coches con las lunas tintadas a la capilla y ambas familias se saludaron de forma muy cariñosa antes de celebrar el funeral. Numerosos vecinos de El Pardo se arremolinaron también en la zona para dar su último adiós al general, que fue enterrado el martes en su Oviedo natal.
Sabino Fernández Campo fue secretario general y después jefe de la Casa Real, entre 1977 y 1993, por lo que estuvo junto al Monarca en los momentos más cruciales de la Transición. Su figura ha merecido el reconocimiento unánime de todos los que le conocieron.