J. C. GEA
Nada: de momento, nos quedamos sin averiguar de qué modo la mayor obra de la historia de Asturias se acabó convirtiendo en el mayor sobrecoste de la historia de Asturias. El PP, por boca de Pilar Fernández Pardo, ha intentado encontrar en el asunto carbón para alimentar las calderas del delito y del escándalo, pero se ha quedado sin combustible (mientras, otras calderas trepidan con los papeles perdidos y hallados de Álvarez-Cascos). IU, por su parte, quiere pero no quiere saber y acusa pero no denuncia, o quizá viceversa. Y el PSOE saca a Simancas, que de El Musel debe de saber un cacho, para que saque a reciclar a la puerta del Congreso la bolsa con los papeles de la intervención de Fernández Pardo. Pero nunca hay que perder las esperanzas de que las cosas acaben saliendo algún día a la luz, aunque sea la de nuestros retataranietos. Los astrónomos acaban de detectar la radiación que produjo, hace 13.000 millones de años, el estallido de la estrella más antigua y lejana de la que se haya tenido noticia. Es un alivio pensar que, al final, todo se acaba sabiendo.