Santander
El que fuera director de Transportes del Gobierno asturiano entre 1999 y 2001, Javier del Olmo, también ex consejero cántabro de Industria, pasó ayer por el banquillo del Juzgado de lo penal número 2 de Santander, acusado de prevaricación y obstrucción a la justicia, delitos por los que se piden para él tres años de cárcel. El ex director general está acusado de despedir a un directivo en represalia por haber declarado a favor de otro empleado en un juicio laboral. También se le acusa de haber hecho que empeoraran las condiciones de trabajo de este último trabajador tras el pleito. El ex consejero cántabro está acusado de tomar estas decisiones a sabiendas de que no era competente, lo que constituiría un delito de prevaricación.
Del Olmo, que presidió el Puerto de Santander entre 2004 y 2007, reconoció en la vista de ayer que tomó la decisión de despedir al directivo José Manuel del Río tras conocer la sentencia del juicio que dio la razón al otro trabajador (Antonio Martínez), porque entendía que reflejaba una «infracción grave» de las normas de organización. Según Del Olmo, José Manuel del Río dijo en el juicio que el otro empleado, Antonio Martínez, había trabajado con él en el departamento de finanzas sin autorización e incumpliendo los protocolos de movilidad.
La Sala de lo social del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) declaró nulo el despido de Del Río en julio de 2007 porque se produjo «en represalia» por haber declarado en el juicio. Esa decisión dio pie a que el directivo y el otro trabajador presentaran una querella criminal. En el juicio, Del Olmo indicó que desconocía que no pudiese despedir a Del Río.
Aparte de la pena de cárcel, el fiscal pide su inhabilitación y el pago de varias multas por importe de 15.750 euros, así como una indemnización a los dos empleados afectados de 12.000 euros.