Oviedo, Luján PALACIOS
Un vecino de Cangas del Narcea se enfrenta a una condena de ocho meses de prisión y a una multa de 2.800 euros por un delito de incendio forestal por imprudencia. Del mismo modo, el fiscal reclama que el acusado pague a Bomberos de Asturias el importe de los gastos de extinción, que ascendió a 10.154 euros.
Los hechos tuvieron lugar en julio de 2007, cuando el acusado C. M. M., tras realizar las labores de roza de matorral en un prado propiedad de su sobrina en las inmediaciones de Carceda, en Cangas del Narcea, prendió fuego a los rastrojos sin autorización. Además, según recoge el escrito del fiscal, el acusado tampoco adoptó las «más elementales precauciones tendentes a evitar la propagación del fuego». Todo ello ocasionó que el fuego se propagase a una masa forestal limítrofe con el prado.