Llanes / Luarca,
A. M. S. / M. T.
Las comarcas del Occidente y del Oriente asturiano celebraron ayer un multitudinario día de Todos los Santos en cementerios e iglesias, a pesar de las malas condiciones meteorológicas. En el Occidente la intensa lluvia caída ya desde la mañana de ayer no disuadió a los cientos de personas que se dieron cita en los cementerios, aunque muchos de los oficios religiosos tuvieron que ser trasladados desde los camposantos al interior de las iglesias.
En el Oriente, muchas de las entradas de algunos de los cementerios sufrieron también problemas de tráfico. Fue el caso del camposanto de Camplengo, donde a la hora de la misa cientos de vehículos abarrotaron sus inmediaciones. Aquí sí que muchos llaniscos siguieron el oficio religioso alrededor de las tumbas, a pesar de las malas condiciones meteorológicas.