Oviedo, Raquel L. MURIAS
Los asturianos emigrados a Venezuela se enfrentan con las manos en alto a la mayor oleada de crímenes que se recuerda en el país venezolano. Los datos son escalofriantes. En lo que va de año se cometieron en Venezuela más de 14.000 asesinatos, tantos como el año pasado, y la mayoría se quedará sin resolver. El Gobierno ha optado por no perseguir a los criminales y se ha disparado la criminalidad.
Hugo Chávez prefiere no ofrecer datos oficiales y apuesta por hacer la vista gorda. Según los expertos, el 93% de los crímenes que se producen en el país quedará sin resolver; según los que viven en el país, todos. María Guerraza, que trabaja en el Centro Asturiano de Caracas, asegura que la situación es insostenible. «Vivimos con miedo. Primero matan a la gente y nunca se resuelve el crimen, nunca antes habíamos afrontado una situación así», asegura la venezolana de 29 años.
La violencia está en la calle y los asturianos se enfrentan con temor a la situación. Pero, al menos hasta ahora, en el Centro Asturiano de Caracas no tienen constancia de que ningún asturiano emigrante a Venezuela resultase muerto víctima de uno de estos asesinatos; eso sí, hay que precisar que la mayoría de los secuestros, e incluso muchas de las muertes, no se denuncian.
Con las manos en alto se vio hace un par de años la monja noreñense Nieves Flórez, que estuvo 43 años viviendo en Venezuela donde trabajaba con los más desfavorecidos. «Estábamos cruzando Caracas en un autobús y empezaron a disparar de uno a otro lado de la calle, nos quedamos quietas y levantamos las manos, cuando te ves en esa situación no puedes hacer otra cosa», afirma.
Nieves Flórez, ahora de vuelta en España, explica la situación con pelos y señales, pero matiza que ella nunca tuvo miedo. «Te acostumbras», esgrime. Para Nieves Flórez, el nivel de criminalidad en Venezuela es ahora insostenible. Y ¿por qué no antes? Según la monja asturiana, «hasta que llegó Chávez la violencia se concentraba en algunas barriadas, pero se ha extendido a todo el país. Hay bandas organizadas cada dos pasos, gente que roba, que trafica con drogas y que mata por dinero», afirma.
La clave del aumento de los delitos en Venezuela es sencilla. El Gobierno no resuelve los crímenes y los asesinos no reciben castigos, se quedan impunes. Según los expertos, en la última década los crímenes se han multiplicado por tres, pero el Gobierno no ofrece datos oficiales, ha suprimido todas las estadísticas oficiales. «Chávez se llenó la boca con un discurso que decía que el Gobierno era el pueblo, pero ahora ya mucha gente está de vuelta y está comprobando que nada era lo que parecía», asegura la monja noreñense.
Sólo las ONG y el Observatorio Venezolano de la Violencia dibujan un mapa fiable de la realidad en el país en cuanto a criminalidad. Según los datos de la ONG de derechos humanos Vive, en los últimos ocho fines de semana ingresaron 414 cadáveres sólo en el depósito caraqueño de Bello Monte, todos estos fallecidos fueron víctimas de la violencia en las calles. Alfredo Rodríguez, director de esta ONG, manifestó públicamente que en Venezuela «ser delincuente es un negocio fácil y rentable, porque ganan mucho dinero y saben que no hay un sistema judicial que los persiga». Mientras la «ciudad sin ley» se impone en Venezuela, los cuerpos siguen cayendo en las calles.
Homicidios por día
Venezuela: 40 casos.
Caracas: 5,9 casos.
Aumento desde 1998
En 1998 se registraron en el país 4.550 muertes por homicidio. Una década más tarde, en 2008, la cifra se situó en 14.584.
En Caracas, murieron como víctima de la criminalidad en 1998, 1.436 personas. Diez años más tarde los homicidios fueron 2.165.
La postura del Gobierno
El Gobierno hace la vista gorda ante el aumento de la criminalidad y no aplica castigo al asesino.
Se han dejado de ofrecer listas oficiales de los muertos a causa de la violencia en las calles.
Muchos de los policías son corruptos e incluso participan en los secuestros.
Se cree que Hugo Chávez quiere generar miedo entre la población venezolana para que se queden en sus casas y se alejen de la política.
El miedo de la población civil
La inmensa mayoría de los venezolanos y los emigrantes a este país viven con miedo, han cambiado ciertas costumbres pero se niegan a encerrarse en casa.
El Centro Asturiano en Caracas no ha registrado ningún altercado con fallecidos con emigrantes asturianos en Venezuela.
Los emigrantes de Galicia denunciaron 14 secuestros en lo que va de siglo, y cinco de ellos terminaron en el fallecimiento del secuestrado.