Oviedo, Luján PALACIOS
El joven al que su madre propinó un puñetazo en Laviana no quiere que la mujer vaya a la cárcel, sino que cumpla una pena de trabajos en favor de la comunidad.
Según indicaron ayer fuentes cercanas al caso, la víctima, que en el momento de la agresión era menor de edad, y que ahora ya ha cumplido 18 años, sólo pretende que se «dé un toque de atención» a su madre por lo sucedido. Fue él mismo quien presentó la denuncia contra su progenitora.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 31 de enero. Madre e hijo se enzarzaron en una discusión en el domicilio familiar, y el joven, con 17 años en aquel entonces, en un momento dado lanzó una taza de desayuno contra el armario de la cocina, que resultó con desperfectos. La madre, entonces, le dio una bofetada, le cogió por el cuello y le pegó un puñetazo en la mandíbula. El menor sufrió una erosión en el lado izquierdo del cuello y en la cara interna del labio inferior, una contusión en la mejilla izquierda y en la parte derecha de la mandíbula. Como consecuencia de estas lesiones, el joven tuvo que estar de baja ocho días, durante los cuales estuvo impedido para trabajar, aunque no le han quedado secuelas.
El hijo considera que su madre se excedió con él, puesto que «se debe reprender con límites, y en ese sentido el parte de lesiones es muy claro», señalaron fuentes cercanas al caso. No obstante, la intención de la víctima tampoco es la de que se imponga a su madre un castigo ejemplar, con pena de cárcel.
El fiscal, por su parte, considera que la mujer, que responde a las iniciales R. A. H., ha cometido un delito de maltrato en el ámbito familiar, y por eso pide para ella una pena de cuatro meses de prisión, inhabilitación absoluta para el sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y privación para la tenencia y porte de armas durante un año.
Del mismo modo, también solicita en concepto de responsabilidad civil una indemnización de 360 euros por las lesiones y la prohibición de acercarse a su hijo o a su domicilio durante un año y cuatro meses, en un radio no inferior a cien metros.
Los padres del menor se encuentran divorciados desde junio de 2007, y la custodia se concedió a la acusada. Tras la agresión, el joven reside ahora en el domicilio de su padre. El entorno de la madre, por su parte, no ha querido hacer valoraciones. El jucio se celebra mañana, viernes, en el Juzgado de lo penal de Langreo.
El caso de esta vecina de Laviana es parecido al de otra madre que fue condenada el año pasado en Jaén por dar un bofetón y agarrar por el cuello a su hijo de 10 años en una discusión. El fiscal también pedía para ella una pena de 45 días de cárcel y la prohibición de acercarse a su hijo durante más de un año y medio.
Finalmente, y a pesar de que se consideró el delito de maltrato, la madre fue indultada por el Consejo de Ministros. En este caso, no medió denuncia, al contrario que en el caso de Laviana. El niño incluso llegó a pedir públicamente perdón a su madre por haber desobedecido.
Discusión
Madre e hijo protagonizaron una discusión acalorada en el domicilio que ambos compartían en Laviana. El chico lanzó una taza de desayuno contra el armario.
Reacción
La madre reaccionó dándole una bofetada, cogiéndole por el cuello y propinándole un puñetazo en la mandíbula.
Consecuencias
El joven resultó con lesiones que le obligaron a estar ocho días de baja laboral. Ahora, el hijo vive en el domicilio del padre. La madre se enfrenta a cuatro meses de cárcel.