Madrid, Modem Press
Familiares y amigos rindieron ayer una última despedida al conde de Latores en la madrileña parroquia de Santa Bárbara, muy cerca del domicilio que compartían Sabino Fernández Campo y María Teresa Álvarez. El templo, coronado con las armas reales -al hallarse en su interior los sepulcros del rey Fernando VI, doña Bárbara de Braganza y del general O'Donnell-, es uno de los más bellos y visitados de la capital y, como un guiño de asturianía, su advocación es Santa Bárbara, patrona de los mineros.
Llamó la atención la presencia de Alfonso Armada, a quien quizá no se esperaba, pero que fue de los primeros en llegar a la iglesia. Fernández Campo fue uno de los artífices de que fracasara el intento de golpe de Estado de febrero de 1981, liderado, entre otros, por Armada, pero en los últimos tiempos habían limado asperezas.
Entre los asistentes al oficio se encontraban Jaime Reinares, Juan Antonio Sagardoy, el padre Ángel, el escultor Santiago de Santiago, Gonzalo Anes, el periodista Javier de Montini, Juan Luis Iglesias Prada, el ex ministro Aurelio Menéndez, Matías Rodríguez Inciarte, Alfonso Osorio, el jurista Jiménez de Parga, el profesor Barea, el ex ministro José Manuel Romay, el economista Juan Velarde, la actriz Mari Paz Pondal, Herrero de Miñón, Alberto Aza (actual jefe de la Casa del Rey), el empresario Francisco Rodríguez y Marcelino Oreja.