Oviedo
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activada la alerta roja en Asturias, Cantabria y País Vasco ante la previsión de que a lo largo de la jornada de hoy se produzcan fenómenos costeros extremos, con grandes olas. Por lo demás, predominará el cielo muy nuboso, con chubascos moderados, más frecuentes o intensos en el litoral, donde es posible que los haya localmente fuertes y acompañados de tormenta o granizo. La cota de nieve inicial estará en torno a 1.100 metros, ascendiendo a 1.400 metros durante la mañana. Las temperaturas permanecerán sin cambios, con viento del Oeste y del Noroeste moderado, aunque con intervalos de fuerte en el Oriente, y con rachas muy fuertes, por encima de los 80 kilómetros por hora, en el litoral y en algunos puntos del interior.
En cuanto a las temperaturas en las principales ciudades de la región, Oviedo registrará una mínima de 7 grados y una máxima de 13; en Gijón se oscilará entre la mínima de 10 y la máxima de 15, y en Avilés entre una mínima de 9 y máxima de 14.
En la mar se registrará viento del Oeste y Noroeste con fuerza 6 a 7, amainando a fuerza 5 a 6 por la tarde. Además, habrá intervalos de regular a mala por aguaceros, con mar gruesa a muy gruesa, disminuyendo al final de la tarde a fuerte marejada a gruesa desde el Oeste. Mar de fondo del Noroeste en torno a 7 metros, disminuyendo a lo largo de la tarde para quedar al final en torno a 4,5 metros.
En el resto del país habrá intervalos nubosos, con posibles precipitaciones débiles en la zona centro y predominio de cielos poco nubosos en el Mediterráneo. En Canarias, pueden darse lluvias débiles en el norte de las islas, de mayor relieve e intervalos nubosos o poco nubosos en el resto del archipiélago.
El centro coordinador de emergencias del 112 Asturias recuerda tomar medidas de autoprotección ante vientos de gran intensidad y fenómenos costeros, tales como procurar evitar los desplazamientos por carretera, no circular bajo carteles y andamios; alejarse de la playa y otros lugares que puedan verse afectados por elevadas mareas o golpes de mar (muelles, espigones) y asegurar puertas y ventanas exteriores, así como los anclajes del exterior de las viviendas (macetas, antenas, toldos), y a los peatones prestar atención ante el peligro de desprendimientos de cornisas o caída de objetos diversos a la vía pública.