Oviedo, L. Á. VEGA
Y los socialistas más. Algo así vino a decir ayer el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, en el cierre del congreso de Nuevas Generaciones, en el que denunció los «errores monumentales» y las «barbaridades» que han caracterizado la presidencia de Vicente Álvarez Areces, como el sobrecoste de la ampliación de El Musel o el despilfarro de la Laboral de Gijón o el Centro Niemeyer de Avilés. «Mientras tanto, España ha estado pendiente de si se han pagado o no cuatro trajes», en referencia a los apuros del presidente valenciado Francisco Camps con la «trama Gürtel».
Barbaridad es, según De Lorenzo, la Laboral, «un capricho megalómano, multimillonario e inútil, en el que se han volatilizado millones de euros». Pero fue más allá y aseguró que «es un fracaso que no tiene que ver con la cultura y sí con excentricidades que se está haciendo además con mecenazgo falso». El Alcalde desarrolló esta última idea. «Las empresas que están en la Fundación me tienen que explicar si están pagando el impuesto revolucionario o les han puesto la navaja al cuello», reclamó.
Y el Centro Niemeyer de Avilés, otro tanto de lo mismo. «Todavía no se ha terminado la obra y ya hay una Fundación en marcha con coches oficiales y que está gastando el dinero de esas empresas conseguido a golpe de navaja», afirmó.
El mayor hito de la Fundación, la visita de la estrella Brad Pitt, tiene perplejo a De Lorenzo. «Vicente Álvarez Areces no puede abrir el curso político haciéndose una foto con Brad Pitt. ¿Qué ha aportado el señor Pitt a Asturias? ¿Y cuántos millones ha costado traer en jet privado a este "arquitecto" que lo único que ha hecho es la casa de los hámsters de sus hijos?», se preguntó. Mientras tanto, añadió, Arcelor anuncia que va a reducir mil empleos. «En esto habría que gastar el dinero y no en traer a astros de Hollywood que no nos van a dar un duro», sentenció.
Barbaridad es, según De Lorenzo, el sobrecoste de 250 millones de euros de la ampliación de El Musel, obra a la que calificó de «ocurrencia». «Me pregunto para cuándo el cese de estos señores de la Autoridad Portuaria de Gijón, un puerto que ha vivido siempre en la falta de ideas, colgado de la siderurgia y las térmicas, que no necesita ampliación y que es el que más fletes ha perdido de España», aseguró. «La volatilización de esos millones hay que explicarla, no puede pasar», añadió.
Barbaridad es, según De Lorenzo, la proliferación de sociedades anónimas dependientes del Principado, los famosos «chiringuitos, que constituyen un nuevo sector público encubierto». Esas sociedades «han traído más falta de transparencia y son el grandísimo pesebre de la familia socialista». Además, «nos están llevando a la ilegalidad», y puso como ejemplo los tres directores generales imputados por el caso de los minipisos de Vipasa, denunciado por el PP. «¿Han sido cesados?», se preguntó. «Está pasando aquí en Asturias mientras perdemos el tiempo con unos trajes», añadió.
De Lorenzo cargó luego contra los agravios respecto a otras regiones. La prueba, dijo, son los retrasos de la Autovía del Cantábrico, la incertidumbre sobre el AVE o el hecho de que no se haya eliminado el peaje del Huerna. «Habría que sacarle los colores al señor Zapatero de forma constante por no cumplir sus compromisos», afirmó.
Y, claro está, no podía falta Oviedo. A riesgo de que le acusasen de «localismo», De Lorenzo denunció que «mientras los duros se van a fundaciones y sociedades que son un sumidero de cartón piedra, el Museo Arqueológico de Oviedo lleva seis años cerrado, el Museo de Bellas Artes está patas arriba y el Estatuto sigue sin reconocer que esta ciudad es la capital de la autonomía», aseguró.
De Lorenzo dedicó unos consejos al nuevo presidente de Nuevas Generaciones, Pablo Pire, que es imposible no relacionar a la situación de caos que parece vivir el PP a nivel nacional. «La peor decisión es la indecisión, no caben las indecisiones», aseguró. Y más: «En política no se pueden admitir las deslealtades. Cuando alguien tiene la afición de intrigar, tienes que cargártelo inmediatamente. El partido no es asambleario». Para De Lorenzo, en la imagen, durante su intervención, los enfrentamientos hacen que los votantes pierdan la confianza.