PEDRO DE SILVA
No es casual que el chotis de Agustín Lara, himno oficioso de Madrid, repita el nombre tres veces en cada tanda. Se debe a una necesidad subconsciente de los madrileños de ser tres veces más que los gentiles. De hecho Madrid no llega al 10 % de la población española, pero pesa como si fuera al menos el 30 %. Este es un asunto grave, del que, ya que no los políticos, podría ocuparse la monarquía integradora de las tierras de España. El agravio del resto de los nacionales por ser, de forma correlativa, tres veces menos per cápita que los madrileños se traduce en un rencor que luego paga España. La hipertrofia de lo madrileño en nuestra dieta se nota en todo, desde la conversión en gran terremoto nacional de las cuitas de Esperanza y Mariano, hasta los comentarios de los domingos sobre la jornada de fútbol. Lo mejor sería darles algo parecido a la independencia, pero temo que no quieren.