Oviedo, M. I. S.
El turismo rural es una modalidad que no sólo se caracteriza por los alojamientos, sino también por los servicios complementarios que se les ofrece a los clientes, por los criterios de sostenibilidad y respeto del medio ambiente, por el trato individualizado y, sobre todo, por la calidad. Así, las marcas asturianas de calidad, pioneras en España, siguen creciendo año a año. El Club de Calidad Casonas Asturianas, que fue el primero, se creó en el año 1994, dirigido a aquellos establecimientos hoteleros ubicados en nuestra comunidad autónoma que reúnen requisitos arquitectónicos, de singularidad, de capacidad, de ubicación y servicios. La marca se fundó con 13 incorporaciones. Hoy, ya cuenta con un total de 55 diseminadas por toda la geografía asturiana.
Después llegó Mesas de Asturias, el club para los restaurantes y las sidrerías. Porque la gastronomía es un complemento idóneo para el turismo rural. Nació en 2003, con 24 establecimientos y en la actualidad ya tiene 42.
Por último, está la marca Aldeas-Asturias Calidad Rural, que aglutina apartamentos rurales y casas de aldea. La marca se fundó en el año 2004 con 27 alojamientos y en el 2009 ya cuenta con 73.
Su crecimiento ha sido espectacular en sus apenas seis años de andadura, convirtiéndose así en la marca que aglutina a un mayor número de establecimientos dedicados al turismo.
La puntuación media de los establecimientos demuestra su excelencia.
Sobre un máximo de 500 puntos, la media de las instalaciones de los negocios incluidos en el Club de Calidad Casonas Asturiana es de 423 puntos (nota de 8,4) y la de los servicios, 446 (8,9).
En el caso de Mesas de Asturias, las instalaciones obtienen de media 431 puntos (8,6) y los servicios, 461 (9,2). En Aldeas-Asturias Calidad Rural, las instalaciones reciben 378 puntos (7,5) y los servicios, 435 (8,7).
Si las marcas propias los establecimientos turísticos del Principado de Asturias unen sus incorporaciones a marcas y sistemas de calidad nacionales, el resultado es espectacular. La comunidad autónoma es líder en España (cerca de 2.000 establecimientos), por delante, incluso, de destinos más grandes y con un número de negocios cuantitativamente muy superior. Desde el año 2000, la Administración Turística del Estado ha diseñado diferentes subsistemas de trabajo que constituyen el denominado sistema de calidad turística español (SCTE). Dentro del paraguas del SCTE están incluidos: la Q de calidad turística, los modelos de gestión integral de destinos, los manuales de buenas prácticas en empresas y los manuales de buenas prácticas en espacios geográficos que constituyen un producto turístico, la aplicación de prácticas en destinos para el embellecimiento urbano y el de capital humano, orientado a mejorar «la cultura del detalle». Estos sistemas junto con las marcas asturianas son los que suman esos cerca de 2.000 establecimientos reconocidos.