Oviedo, Raquel L. MURIAS
La mayor asociación de pescadores del oriente de Asturias, El Esmerillón, se rebela contra la Administración regional y asegura que dejará de soltar anualmente a los ríos asturianos 200.000 alevines de trucha y reo si no se modifica el borrador que el Principado pretende aprobar en los próximos días y que recorta la temporada del salmón a dos meses y reduce las capturas de ocho a dos o tres salmones por pescador y temporada.
El presidente de El Esmerillón, Antón Caldevilla, asegura que «dejaremos bajo mínimos la piscifactoría de Arriondas porque lo que no vamos a hacer es estar trabajando para que luego no nos dejen pescar», afirma.
La propuesta para reducir al máximo la producción de la piscifactoría se presentará en la asamblea que la asociación de pescadores celebrará el próximo 21 de noviembre. El Esmerillón, que supera los 1.500 socios, no quiere ni oír hablar de las propuestas del Principado para regular la pesca en los ríos. Según Caldevilla, «nosotros no entramos a negociaciones con nadie porque pretenden que dejemos de pescar y porque la norma no la están decidiendo los pescadores, que son los que deberían ser escuchados en este asunto», matiza el presidente de El Esmerillón.
Ésta es la primera medida de presión que lleva a cabo el colectivo de pescadores de Asturias ante la nueva normativa que el Principado quiere hacer pública en los próximos días. «La piscifactoría de Romillo dejará de trabajar porque somos nosotros quienes la financiamos, quienes la trabajamos y quienes invertimos en ella», explica Caldevilla.
El borrador de la Administración regional sobre la normativa que regulará la pesca en los ríos asturianos durante la próxima temporada no ha gustado a los aficionados. Aunque las capturas del último año han sido las más bajas desde que se tienen recuentos oficiales en las capturas de salmón, los pescadores creen que el Principado ha sido demasiado restrictivo.
Sostiene Caldevilla que «es necesario poner contadores en los ríos porque no hay que saber sólo los salmones que se pescan, también deberían de tenerse en cuenta los que se quedan vivos en el río».
La Consejería de Medio Ambiente, además de aplicar recortes en las capturas, también va a ser más rigurosa en los controles del furtivismo, y se va a aumentar el número de efectivos destinados a hacer controles en los cauces asturianos. Los pescadores están a la espera de que la normativa se haga pública para analizar su contenido. Ante las quejas de los deportistas, desde el Principado ya se han adelantado a señalar que a todos los que hayan pagado su solicitud de coto y deseen retirarla se les devolverá el dinero. Sin embargo, los aficionados no creen que esto sea suficiente. «Lo que tienen es que dejarnos pescar», remata el presidente de El Esmerillón.