Oviedo,
María José IGLESIAS
Aurina Medio Corripio, «matriarca» de la saga ganadera Los Caserinos, de Villaviciosa, e impulsora de nuevas iniciativas de diversificación en el sector lácteo asturiano, recibió el sábado el galardón «Xana de plata» de la Federación de Empresarias y Directivas de Asturias (FEDA).
La empresaria del año, nacida en una familia ganadera de Bedriñana (Villaviciosa), levantó con su marido, fallecido hace 16 años, la explotación Los Caserinos, en Grases, una de las grandes ganaderías lácteas de la región, pionera en la elaboración de quesos de cabra y lácteos «kosher», aptos para la dieta que siguen los judíos.
Mientras Ángeles Fernández, presidenta de FEDA, le entregaba el premio, ante los ojos de Aurina Medio desfilaron más de cuarenta años de trabajo. La aventura más reciente ha sido la implantación de una máquina de venta de leche fresca en el centro de Villaviciosa, que, según Medio, marcha muy bien. «Mis hijos quieren lanzarse a poner otra», indica. Sus cuatro hijos la acompañaron la noche del sábado en la entrega del galardón y dejaron constancia de lo orgullosos que se sienten de su ejemplo.
La entrega del premio tuvo lugar en una cena en Oviedo que también sirvió de clausura al congreso que las Mujeres Empresarias celebraron durante el viernes y el sábado.
Durante su intervención, el secretario general de FADE, Alberto González, destacó la importancia de mantener y diversificar actividades en el medio rural, a la vez que puso a Aurina Medio como ejemplo de mujer emprendedora e innovadora en su campo. Consuelo Busto, de Sidra Mayador, premiada el año pasado, no perdió oportunidad de defender el papel de la mujer en el desarrollo empresarial asturiano, desde su experiencia en un mundo netamente «masculino» como el del sector sidrero. Aurina Medio reconoce que partir de cero en el sector ganadero es casi imposible. Pero aconseja mirar hacia el futuro. Pone como ejemplo su caso. «Hace unos años vimos que con la venta de leche no bastaba; fue cuando pensamos en hacer queso y comprar cabras». Aunque las riendas de la ganadería las llevan los jóvenes, la matriarca está pendiente de todo. Reconoce que le gusta mandar. «Siempre veo fallos. Una mujer aporta muchas cosas a la empresa». A pesar de los avances asegura que la ganadería asturiana sigue siendo masculina.