Gijón, J. M.
Nombrado obispo a los 48 años, uno de los más jóvenes de España, a Jesús Sanz Montes se le encomendaron dos de las más pequeñas diócesis españolas: Huesca, con unos 80.000 habitantes, y Jaca, con alrededor de 46.000. Considerado hombre de valía, y directo en su modo de comunicarse con el pueblo, de Sanz Montes se llevaba hablando más de un año como mitrado que pronto ascendería a una sede de mayor tamaño. Llegará a Asturias, con su millón de católicos, y con una complejidad que supera la media de las sedes episcopales difíciles (que generalmente son aquellas con predominio urbano y de tradición industrial). Jesús Sanz Montes era ya en el año 2000 director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada (CEE), el organismo de intercambio entre los mitrados y las órdenes religiosas españolas. Una vez ordenado obispo, fue elegido por sus compañeros del episcopado como presidente de dicha comisión, cargo que desempeñará hasta 2011. El pasado 20 de mayo, el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, le nombró comisario pontificio de la Unión Lumen Dei, asociación envuelta en diversas polémicas.