Oviedo, M. P.
La decisión de Cataluña de legislar el pago de una tasa por rescates en la montaña abrió el debate en Asturias hace ya cinco años. Allí se instituyó y apenas se ha cobrado; aquí, Francisco Javier García Valledor, hoy diputado de Izquierda Unida y entonces consejero del ramo, rechazó el tributo por las mismas razones, afirmaba ayer, por las que «lo sigo desechando ahora». El parlamentario considera, en primer lugar, «difícil distinguir una imprudencia de un accidente» y avanza después que «desde IU seguimos pensando que se trata de una medida inútil y poco meditada». Valledor se niega además por otra razón de concepto, porque «la seguridad pública es un derecho fundamental de las personas y la acción del salvamento no tendría por qué estar sujeta a un cobro». Tampoco, afirma, sirve «como elemento de disuasión, porque el hecho de que se tenga que pagar no consigue que se sea más prudente. Nadie comete una imprudencia conscientemente».
Un rescate complicado
El helicóptero medicalizado de Bomberos de Asturias rescató ayer a un guarda del Principado que sufrió una posible fractura de pierna al resbalar cuando acompañaba a un grupo de cazadores en el concejo de Ponga. Según fuentes del 112-Asturias, el accidente tuvo lugar a primera hora de la tarde en una zona de difícil acceso situada entre el Collado del Zorro y las Canales de Obrango. Debido a la orografía del terreno y al viento racheado que soplaba en ese momento, la operación de evacuación registró ciertas dificultades y exigió el uso de la grúa del helicóptero y el despliegue de diez metros de cable. Finalmente, el herido, de 49 años y cuya identidad responde a las iniciales J. G. S., fue trasladado a bordo de la aeronave al Hospital del Oriente, en Arriondas, donde se le diagnosticó la posible fractura.