Oviedo, R. L. M.
La normativa de pesca para la temporada 2010 se aprobó fuera de plazo. Concretamente, dieciocho días después de lo que establece la ley de Pesca Fluvial y Biodiversidad en Asturias, que marca como tope el día 1 de noviembre para la publicación del documento. Éste es el cabo suelto al que se agarra la Asociación de Pescadores de El Esmerillón, la más crítica con la decisión de Medio Ambiente, para llevar la normativa ante los tribunales. Según Antón Caldevilla, presidente del colectivo, la norma «es ilegal».
Pero ésta no ha sido la primera vez que la normativa se retrasa. Y anteriormente nunca había pasado nada, señalan desde Medio Ambiente. De hecho, desde que se oficializó el día 1 de noviembre como fecha tope para la publicación del documento, hace ocho años, en cuatro ocasiones no se cumplió con este requisito.
Belén Fernández advierte a los pescadores del Oriente de que «si quieren instrumentalizar la justicia al servicio de oscuros intereses, están en su derecho, pero el planteamiento no tiene ninguna razón de ser. Que la normativa se apruebe fuera de plazo es algo totalmente irrelevante», explica la Viceconsejera, que añade que, más en esta temporada que nunca, el retraso estaba justificado por las numerosas reuniones y conversaciones que se llevaron a cabo con todos los colectivos afectados. En cuanto a la denuncia pública de Antón Caldevilla, que aseguró que la Administración estaba «provocando» a los ribereños con el reglamento por establecer zonas de pesca libre sin muerte delante de sus casas, la Viceconsejera es clara: «A la hora de zonificar los ríos, no tenemos en cuenta la residencia de los presidentes de las asociaciones ni tampoco la del presidente de El Esmerillón», recalca. Fernández confía en que las palabras de Caldevilla se queden en «meras amenazas».