Oviedo, Ángel FIDALGO
«Juan Negrín nunca fue doctrinalmente marxista; defendía una economía mixta y fue uno de los políticos más europeos de su generación». Con estas palabras comenzó su conferencia el hispanista norteamericano Gabriel Jackson, ayer, en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, titulada «Juan Negrín, fisiólogo y político (1892-1956).
Su nieta, Carmen Negrín, el historiador y catedrático emérito de la Universidad de Oviedo David Ruiz y el coordinador de Izquierda Unida de Oviedo, Alejandro Suárez, presentaron al conferenciante.
Juan Negrín López (Las Palmas de Gran Canaria, 3 de febrero de 1892 - París, 12 de noviembre de 1956), un destacado médico fisiólogo, fue presidente del Gobierno de la II República entre 1937 y 1945, ya en el exilio.
«Gabriel Jackson escribió una de las mejores biografías, o la mejor, de Juan Negrín, que ahora tenemos la suerte de que se presente en Oviedo». Con estas palabras comenzó su intervención David Ruiz.
La nieta del ex presidente de la II República, Carmen Negrín, agradeció no sólo la nueva publicación sobre su abuelo, sino la posibilidad de hablar de alguien que «quisieron borrar de la historia».
Gabriel Jackson, a modo de introducción de su conferencia, dibujó un perfil de Juan Negrín que fue desde el médico que vivió y trabajó durante ocho años en Alemania, que viajó por toda Europa y que hablaba perfectamente alemán, inglés y francés, hasta que llevado por sus inquietudes sociales llega a la política.
«Médico, socialista, ministro de Hacienda y presidente de la II República, buscó siempre los métodos pacíficos para lograr sus objetivos», precisó Jackson, que definió a Negrín como «un demócrata social». Para asturianizar la conferencia recordó el momento en el que en la Revolución de Octubre de 1934 salió en defensa de los mineros asturianos y arremetió contra «la represión cruel que sufrieron».
El hispanista insistió en su intervención en erradicar, «de una vez por todas», la imagen de dictador que en determinados foros se quiso transmitir de Negrín, «que fue denostado durante medio siglo». Jackson fue muy claro en la defensa, argumentada, del ex presidente de la II República. «Insistió siempre en que las Cortes ratificaran sus decisiones; por eso acusarlo de dictador, como lo hicieron sin ningún argumento, no tiene ninguna justificación», quiso dejar claro el conferenciante.
Tampoco faltaron las anécdotas picantes de Negrín en momentos difíciles de su actividad política. «Es cierto que se metió en la cama con varias mujeres en momentos difíciles, ya estaba separado de su mujer, pero también lo hicieron grandes presidentes estadounidenses, como el mismísimo Jefferson», ironizó el hispanista, que una vez más demostró que está cautivado por la figura de Juan Negrín, que además fue un fisiólogo eminente de su tiempo.