Oviedo, J. A. A.
El gasto social se llevará 3.100 millones de los presupuestos regionales del próximo año, o lo que es lo mismo la mayor parte, exactamente el 67,6 por ciento de una tarta de 4.428 millones de euros. En ese gran cajón de sastre entran desde los salarios de todos los profesionales de la sanidad y la educación pública, más de 24.000; obras en hospitales, hasta todos los recursos que se destinan a esas áreas y también a la Consejería de Bienestar Social, el tercer pilar del denominado estado del bienestar. El gasto social equivale, por tanto, a la suma de las tres consejerías relacionadas con la prestación de los servicios públicos fundamentales, educación, sanidad y bienestar, que ascienden en el presupuesto de 2010 a casi 2.600 millones. Los quinientos millones de euros restantes corresponden, según fuentes de la administración, a partidas de gasto relacionadas con la creación de empleo, uno de los principales objetivos de las próximas cuentas regionales.
Dentro de ese gasto social, destacan los 1.635 millones de la Consejería de Salud, de los que, aproximadamente, la mitad se va precisamente en el pago de salarios al personal del Servicio de Salud del Principado, mientras que una cuarta parte corresponde al gasto farmacéutico y el resto se reparte entre los programas de salud pública relacionados con las vacunaciones y los planes contra el tabaquismo y el SIDA, entre otros, y en la dotación y renovación de equipos sanitarios y médicos.
El consejero de Economía y Hacienda, Jaime Rabanal, reconoció al presentar las cifras del próximo ejericio que el predominio del gasto social en los presupuestos es una característica común a todas las autonomías, ya que estas administraciones han asumido el desarrollo del estado del bienestar en España. El coordinador de IU de Asturias, Jesús Iglesias, manifestó ayer que «la obligación de un gobierno de izquierdas es garantizar la cobertura de esos servicios por mucho que haya voces críticas» con su peso en el presupuesto regional.