Oviedo/Gijón,
J. E. M. / M. C.
El presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC), Serafín Abilio Martínez, criticó ayer el recorte de los presupuestos de inversión del Principado para 2010, a la vez que abogó por una mayor austeridad en los gastos públicos que en su opinión no son productivos. «Vamos a ver si esta reducción se puede recuperar en 2010, porque no estamos para reducir inversiones. No estoy de acuerdo en que haya recorte de inversiones, porque ahí está la actividad y el empleo», señaló Abilio Martínez en Gijón. El presidente de la patronal de la construcción se mostró crítico con el recorte de casi un 30% en la consejería de Infraestructuras, algo más de 118 millones de euros.
«En Asturias no estamos para distraernos de nada de lo que un presupuesto recoge en materia general para infraestructuras; no estamos para parar o frenar el desarrollo de infraestructuras, eso no es positivo. Porque seguro que allá donde vaya (ese dinero) no va a generar empleo y tampoco va a ir al mundo productivo ni al mundo de actualización o de competitividad. ¿A dónde destinamos el dinero?», se preguntó Serafín Abilio Martínez. « Si a mí me dicen a la competitividad, digo que mañana mismo. Pero si se destina a un gasto, no me gusta, porque no es bueno para la economía regional», remachó el dirigente de la Confederación Asturiana de la Construcción.
El departamento de Infraestructuras ha sido el que mayor recorte ha experimentado con los catuales presupuestos. La consejería de Francisco González Buendía ha visto reducido su presupuesto desde los 365 millones del año actual a los 276 del próximo. A esta cantidad aún hay que restarle los 30 millones de euros del Plan A que se han asignado a la Consejería, al menos si se considera que el Plan A fue anunciado como un gasto extraordinario, a mayores sobre los presupuestos, igual que sucedió en su día con el plan minero regional.
Respecto a los gastos en época de crisis, el presidente de los constructores asturianos apuntó que «cuando hay una crisis, los empresarios tendemos a abaratar todos los elementos que representan un gasto. Yo entiendo que las administraciones también tienen que ir pensando en esto. Tenemos un alto coste y hay que ir retocando este tema. Esto es difícil entenderlo desde el ámbito político» a pesar de que «una institución es una pieza tan retocable como otra. Quien administre el ingreso y el gasto, tiene que resolver todos los departamentos de la casa» para contener ese caso.
El presidente de la CAC, no obstante, valoró como positivo el que «hay un esfuerzo por sacar los presupuestos adelante, porque lo peor de todo es no tener presupuestos», dado que, en su opinión, una prórroga «es un escenario peor que tener unos malos presupuestos». Las quejas de Serafín Abilio Martínez coinciden con las expresadas desde la Federación Asturiana de Empresarios. La patronal asturiana considera que los presupuestos no resultarán muy efectivos frente a la crisis porque las consejerías en las que más creec la dotación no son precisamente aquellas que, a su juicio, más contribuyen a crear empleo, actividad económica y riqueza. Las cuentas 2010 son de momento un ejercicio fallido para los empresarios.
Serafín Abilio Martínez
«En Asturias no estamos como para frenar el desarrollo de infraestructuras; eso no es positivo porque ¿ a dónde destinamos el dinero que se recorta?»
Vicente Álvarez Areces
«La palabra gasto social es demasiado sencilla, porque en el fondo hay gasto productivo que se dedica a educación, formación e investigación»
Paz Fernández Felgueroso
«El gasto social es inversión en bienestar y en calidad de vida; cuando hay circunstancias adversas cubre situaciones no queridas por nadie»
Jesús Iglesias
«No voy a contestar a los críticos, que los habrá, del gasto social; la obligación de un gobierno de izquierdas es garantizar ese tipo de coberturas»