Oviedo, Luján PALACIOS
Fernando Lastra tuvo que desplazarse en la tarde de ayer desde Piedras Blancas hasta Oviedo para dejar constancia de un documento en el Registro General del Principado, pero dos horas después de iniciada su espera aún no había logrado su objetivo. Por delante de él, varias docenas de ciudadanos hacían cola cuando apenas faltaban minutos para el cierre de los mostradores, y por detrás, más de lo mismo.
Un centenar largo de personas llegadas de toda Asturias tuvieron que armarse de paciencia para poder cumplir con sus trámites, con plazos legales que en muchos casos expiran el próximo lunes, en una larga cola que avanzaba a paso más que lento y «sin que nos hayan repartido números como siempre, es indignante», clamaba Belén Rodríguez, de Langreo, con la paciencia ya agotada a esas alturas de la espera.
Como ella, muchos otros usuarios denunciaban una situación «lamentable», toda vez que «por la mañana no pudimos venir porque trabajábamos y ahora que estamos aquí intentando solucionar cuestiones importantes, como es un traslado de maestros, nos encontramos con que la ventanilla va a cerrar y no nos van a atender», indicaba muy enfadada otra de las mujeres en la cola.
Tal y como explicaba Belén Fernández, de Oviedo, «no nos dan número porque de esa manera a las seis y media cierran y nos echan a la calle». Muchos de los ciudadanos que tenían que cumplir con la Administración regional optaron por dar la vuelta sin ni siquiera intentarlo. Alejandro López, de Gijón, lo tenía claro: «Esto es de locos».