Oviedo, J. E. M.
Un año sin apenas nuevas obras. Así será el próximo ejercicio 2010 en el Principado, a tenor de lo contemplado en el acuerdo presupuestario alcanzado esta misma semana por los dos socios del Gobierno regional, PSOE e IU. Fuentes del Principado confirmaron ayer que los nuevos proyectos caerán el próximo año desde una media «entre cuarenta y cincuenta» que se venían poniendo en marcha cada ejercicio a «sólo unos cinco». «Se contarán con los dedos de una mano», subrayan estas fuentes.
La Administración regional justifica esta variación por dos razones principales: la previsión de una fuerte caída de ingresos en las arcas regionales debido a la crisis, una reducción que ha recortado el incremento que venía registrando el capítulo de inversión durante los últimos ejercicios, y también por el alto número de obras que hay iniciadas en Asturias. La conjunción de estas dos premisas ha obligado a reorientar la inversión prevista -1.280 millones de euros- para concentrarla en la finalización de proyectos. Con este planteamiento la inversión consignada en los Presupuestos del Principado para el próximo año podría denominarse perfectamente «una inversión de remate».
¿Qué supondrá esta forma de articular el capítulo inversor? Principalmente, que a partir del próximo mes de septiembre u octubre, la Administración regional estará en condiciones de poner en funcionamiento numerosos proyectos. El Gobierno no podía dejar escapar la oportunidad, de cara a los próximos comicios regionales, previstos para la primavera de 2011, de rentabilizar las inversiones que está acometiendo. Es la ley de la política. «Con todas las obras que están en marcha, el Presidente podrá pasarse seis meses cortando cintas», señalan otras fuentes del Gobierno regional, que añaden: «No es el momento de iniciar nuevos proyectos, sino de acabar lo que ya está en marcha».
Algunos de los grandes proyectos que Areces podría ver terminados esta legislatura, al menos en lo que atañe a la obra civil, serían el Hospital Universitario Central de Asturias, la nueva residencia sanitaria de Mieres y el Centro Cultural Niemeyer. La obra nueva se sacrifica para finalizar lo ya iniciado.
Pese al fuerte recorte de nuevas obras previsto, desde el Principado, aunque se reconoce que hay consejeros -como Francisco González Buendía, que ya ha expresado su malestar públicamente- descontentos con el aplazamiento de algunos proyectos, se asegura que esto no evita que el nivel de inversión siga siendo alto. Para mantener el capítulo inversor la Administración regional piensa aprovechar al máximo los recursos de las empresas públicas y también potenciar fórmulas de financiación de obras como los peajes a la sombra, que ya se emplea en la nueva autovía Avilés-Langreo, otro de los grandes proyectos de la legislatura.