Oviedo, L. Á. V.
El caso de la guineana es muy parecido al de la madre de un pueblo jienense que fue juzgada por dar una bofetada y agarrar del cuello a su hijo de 10 años. La justicia fue inflexible con las lágrimas de la mujer y un Juzgado de lo penal jienense le impuso una pena de 45 días de prisión y un año de alejamiento del menor. La sentencia fue recurrida y la Audiencia Provincial elevó la pena de prisión en 22 días más. Sin embargo, la polémica generada en todo el país por lo excesivo de la condena movió al Gobierno a conceder el indulto a la mujer en un plazo récord, 76 días. La mujer fue autorizada a volver con su hijo, con la condición de que no volviese a golpearlo en el plazo de dos años.
En el otro extremo está el caso de Alba, la niña barcelonesa que quedó en silla de ruedas después de que sus padres la sometiesen a un auténtico infierno de malos tratos y vejaciones. El Supremo acaba de reducir la pena a su madre de 20 a 15 años de cárcel.