MIKI LÓPEZ
No hay nada mejor que escuchar la experiencia de quienes han recorrido el camino para conocer qué tramos del recorrido son los preferidos por los peregrinos. Curiosamente y en los últimos años en que el camino primitivo ha visto incrementado considerablemente la presencia de caminantes de todo el mundo, hay un tramo, la variante por los Hospitales, que muchos destacan tanto por su dureza como por la belleza del entorno. Forma parte de la etapa entre Borres y Berducedo, con una extensión de unos 26,5 kilómetros.
A esta variante de la ruta (la otra es Borres-Pola de Allande) se la considera uno de los trazados más auténticos de todo el camino. No desciende a Pola de Allande, y su importante huella jacobea se hace presente al encontrar en el recorrido los restos de los hospitales de peregrinos de La Paradiella, Fonfaraón y Valparaíso, entre Borres y Montefurado por el alto de La Marta. Partiendo de La Marta hay dos opciones: una, ir por el puerto del Palo, y la otra es bajando a Vallinadosa y saliendo a Montefurado. De ahí hasta Lago hay 3 kilómetros y 4 más a Berducedo. Por Hospitales el tramo es más largo que el de Pola de Allande y también tiene su cuesta, aunque no tanta. Hay que aprovisionarse bien, pues a lo largo de todo el recorrido no hay donde conseguir alimento ni dormir, además de tener mucho sol en verano, por falta de sombra, mucha nieve en invierno y un viento constante.
Para los que no están en forma los expertos recomiendan, para mayor seguridad, hacer este tramo por Pola de Allande, donde hay dos albergues, además de otros alojamientos. Para aquellos que se sienten con ánimos y a pesar de los avisos prefieren los Hospitales -un trayecto que está bien señalizado-, decir que pudiendo ser peligroso con malas condiciones climatológicas, con buen tiempo ofrece al caminante un paisaje espectacularmente bello en mitad de la montaña, tal y como afirman aquellos que lo han realizado. Eso sí, todos están de acuerdo en que hay que evitar los Hospitales en caso de niebla.