Oviedo, L. Á. V.
Aunque no se contabilizan como accidentes de tráfico, los siniestros de tractor y otros vehículos utilizados para las actividades del campo suponen una sangría que no debe dejarse de lado. En 2009 fallecieron al menos siete personas en accidentes de tractor, y otras dos resultaron heridas de gravedad.
El accidente más terrible se produjo el pasado 14 de junio, en la localidad de Caldevilla, en Cangas del Narcea, al morir una agricultora y su hijo al volcar el tractor en el que trabajaban. A raíz de este grave accidente se planteó incluso la necesidad de incrementar la formación de los conductores de tractor, con el fin de reducir la mortalidad de estos accidentes laborales.
La mayor parte de los accidentes se produjeron en fuertes pendientes, algunas de ellas asfaltadas. Cualquier error en este tipo de superficies puede dar lugar a un accidente de alcance imprevisible. Por eso, desde las organizaciones campesinas se encarece a los agricultores a actuar con precaución.