MARA VILLAMUZA
Oviedo, Marcos PALICIO
El salto hacia el futuro no es posible sin redes. Y Asturias, más o menos, lo ha entendido, ha sabido ver que el camino se atasca si se avanza de espaldas a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). En su búsqueda de sectores con futuro para la región, la asociación Compromiso Asturias XXI ha dado al menos con uno al que la crisis ha dañado poco y que se ha comportado mejor aquí que en el resto de España. La actividad económica vinculada a la tecnología, dice el informe del colectivo de profesionales asturianos residentes fuera de la región, no pesa demasiado en el Principado y se alimenta en exceso de microempresas con pocos empleos, pero configura un valor de apuesta inexcusable y una parcela «en crecimiento a pesar de la crisis», señala el estudio.
Como siempre, no obstante, uno está bien o mal dependiendo con quién se compare. La penetración de las TIC en Asturias, en sus empresas, sus hogares o sus administraciones progresa adecuadamente en algunos parámetros que ubican al Principado a la cabeza de España, pero también se constata que a España le duelen los efectos de la «brecha digital» que le aleja del resto de Europa en cuanto a la inversión pública en tecnologías de la información o al peso del sector en el Producto Interior Bruto. Las TIC de Asturias, confirma Hispalink, «han continuado creando empleo a pesar de las dificultades económicas» y cuentan, sigue el examen de Compromiso Asturias XXI, con activos fuertemente explotables en el futuro. Se identifican éstos en los ámbitos de la formación -titulaciones universitarias o másteres-, la investigación y desarrollo -centros tecnológicos como en la Universidad, la Fundación CTIC o la sede para España y Latinoamérica del consorcio W3C, el organismo internacional más reputado en materia de estandarización en internet-, así como en la estructura del sector en Asturias. Está formado por unas seiscientas empresas que venden productos y prestan servicios, sobre todo de desarrollo, mantenimiento y venta de programas o infraestructuras, y que están implantadas en una comunidad que ocupa lugares de cierto vigor dentro del contexto nacional en cuanto al acceso a internet de empresas y particulares.
En el reverso de la moneda, por detrás de las fortalezas del sector, afloran algunas de sus debilidades. Así, la Administración asturiana lidera la prestación de servicios on line, pero el análisis efectuado por Compromiso Asturias XXI constata que esas posibilidades todavía son «poco utilizadas por los ciudadanos». Del mismo modo, el Principado es la segunda comunidad autónoma con más empresas que tienen página web -el 95,6 por ciento-, pero la mayor parte son «meramente informativas, con escasos usos de negocio más sofisticados». El informe alerta asimismo del excesivo predominio de la pequeña empresa de TIC -el 94 por ciento tiene menos de diez empleados- y enseña el camino del futuro hablando de alentar a las compañías y a las administraciones públicas para que externalicen servicios o procesos de negocio, extiendan el comercio electrónico e internet en la relación con el cliente o el teletrabajo.