PEDRO DE SILVA
Hay muchas clases de regalos. Tenemos el regalo personalizado, concebido para persona concreta y que lleva dentro un mensaje, o al menos deja la duda de si llevara dentro un mensaje. Las llamadas cosas útiles son una forma mucho más sencilla de regalo, para la que no hay que devanarse la cabeza. Luego están las inutilidades manifiestas y costosas, que muestran todo lo que está dispuesto a gastar el que regala. Finalmente hay el regalo selecto en serie, que aspira a reflejar el estilo del que lo hace. Aunque haya regalos híbridos, y todo regalo, por el hecho de serlo, deba ser agradecido sin reservas, los regalos personalizados son la aristocracia del regalo, y entre ellos el grado superior es el de un libro, si se elige con cuidado para la persona destinataria. Incluso cuando uno se equivoca acierta, pues el error nos delata y retrata, lo cual la persona regalada siempre festejará.