LUISMA MURIAS
Oviedo, Raquel L. MURIAS
Es tiempo de parados. Las listas de desempleados en la región vienen aumentando en los últimos meses y, lejos de darse por superada la crisis, en el campo del empleo la cosa se enquista, y en Asturias el paro llega a crecer a ritmos que duplican el nacional. Por eso, en la cola del Inem, adonde muchos acuden a buscar empleo, otros se resignan a volver a fichar porque están a punto de agotar las prestaciones y sin una oportunidad de volver a emplearse. En el Principado hay más de 73.000 parados, la mayoría damnificados del sector servicios o del desplome de la construcción. Buscan trabajo, rebuscan en las ofertas, preguntan a los amigos. Son parados a plazo fijo que aspiran a contratos temporales.
María Jesús Calvo tiene 27 años y llevaba una amplia trayectoria como comercial cuando la crisis se cruzó en su camino. No confía en las medidas del Gobierno, ni en las ayudas ni en las promesas de creación de empleo. Confía en que las Navidades le traigan un «puestín» en unos grandes almacenes.
Dice que si todo sale según lo previsto empezará a trabajar en unos días. La joven, de Pola de Lena, asegura que si en realidad el Gobierno tuviese una intención real de atajar esta situación económica que se ha cebado con la clase media, «empezarían por congelarse ellos sus sueldos», pero, al menos de momento, ni el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ni la ministra de Economía, Elena Salgado, han anunciado estas medidas. «Yo ya pasó, no confío para nada en los políticos», explica María Jesús Calvo.
Conformándose también con un trabajo temporal llegó a darse de alta en las oficinas del Inem en Oviedo el joven Jorge Martínez López, aspirante y opositor a la Policía. «Busco algo para dedicarme al sector del metal; de momento, mientras me preparaba para el examen siempre he estado en trabajos temporales de este sector». Jorge Martínez, ovetense, no ve cercano el final de la crisis y si echa la vista atrás y analiza las medidas que ha adoptado el Gobierno de Zapatero para mermar el impacto de la coyuntura económica, explica el ovetense que «yo de las únicas medidas que me fío es de las que me cuenta la gente que me rodea, y la mayoría de mis amigos no tienen trabajo. Cuatro millones de parados y subiendo», remata Jorge Martínez, uno más en la lista del paro.
Según los datos de noviembre, Asturias aumenta el número de desempleados en todos los sectores, pero principalmente los «nuevos parados» proceden de bajas en restaurantes, comercios, sector servicios y fábricas de alimentación y bebidas. Eso fue lo que le ocurrió a Gonzalo Castillo, de 34 años y de Ecuador. «Llevo dos años sin trabajar, que no es lo mismo que estar en el paro porque hace tiempo que no cobro nada». Después de once años echando horas en la construcción y detrás de las barras de varios establecimientos hosteleros, ahora asegura que «no hay nada, es muy complicado encontrar ahora un empleo, creo que la cosa está más difícil que nunca». Esta semana tampoco había nada para él en el tablón.
Las medidas contra la crisis del Gobierno de Zapatero no convencen a los demandantes de empleo. Y es que muchos le echan en cara que no haya puesto a los bancos en su sitio obligándoles a dar financiación a las pymes. «Si mi jefe hubiese tenido crédito, su empresa no se hubiera ido a pique», explicaba el viernes a las puertas de la oficina del Inem Joaquín Casimiro. Este joven de 28 años se dedicaba a colocar cocinas en los edificios de nueva construcción. «No entiendo al Gobierno, no hace caso de los empresarios ni de los trabajadores. ¿Cómo quieren que después les votemos?», se cuestiona Casimiro. Y es que desde que su jefe tuvo que echar el cierre él está en la calle, y eso duele. «Ahora me meteré camionero o qué sé yo», remata el joven de Soto de Ribera.
Las 82 medidas impulsadas por el Gobierno central están distribuidas en cuatro ejes: medidas de apoyo a las familias y empresas, medidas de fomento del empleo, medidas de apoyo al sistema financiero y medidas de modernización de la economía. No han convencido a los asturianos porque no les han devuelto el empleo. «Llevo cuatro meses en el paro y no consigo nada, la gente ya no tiene hipoteca porque no la puede pagar y yo no tengo trabajo», explica el ecuatoriano Manuel Armijo. «Somos parados a plazo fijo, a ver cuánto más».
«Yo ya paso, no confío nada en la palabra de los políticos para salir de la crisis»
María Jesús Calvo.
Parada
«Cuando la gente que conozco tenga trabajo sabré que realmente las cosas van bien»
Parado
«Llevo dos años sin trabajar, no tengo ayudas y no encuentro nada para mí»
Parado
«La gente ya no tiene ni hipoteca porque no la puede pagar»
Parado