Oviedo
La clausura de al menos dos vuelos de la compañía Easyjet entre Marrakech y Madrid ha dejado en tierra en la ciudad marroquí a 150 viajeros españoles, de los que una veintena son asturianos. Tras pasar la noche del domingo en hoteles o en las propias instalaciones del aeropuerto, la mayor parte del pasaje inició ayer el viaje de regreso a la Península por medios alternativos, ya que Easyjet informó de que no puede ofrecer plazas en sus aviones hasta dentro de varios días. Otros viajeros optaron por aguardar a que la compañía les reubique en vuelos de otras empresas aéreas.
Por otro lado, varios vuelos de Iberia de la ruta entre Asturias y Madrid registraron ayer retrasos de media hora, debido a las regulaciones impuestas a primera hora de la mañana por baja visibilidad. Según Aena, a las ocho y media, la densa niebla que había sobre las pistas obligó a reducir de 48 a 18 el número de aterrizajes permitidos en Barajas cada hora.