ÁNGEL GONZÁLEZ
Oviedo, Marcos PALICIO
En la ruta hacia el futuro idílico del transporte asturiano las personas viajan en coche eléctrico, embarcan y reciben mercancías en el nuevo gran Musel ampliado y las llevan y las traen utilizando las posibilidades que ofrece la ZALIA, la Zona de Actividades Logísticas de Asturias en Gijón. Con eso y la explotación económica de la llegada del tren de Alta Velocidad se cierran los cuatro puntos cardinales que deben tutelar la transformación del transporte en uno de los «Sectores con futuro para Asturias» que ve venir la asociación Compromiso Asturias XXI.
De momento, el colectivo de profesionales asturianos residentes fuera de la región ha incluido en su análisis de tendencias ésta que conjetura sobre los modos más económicamente rentables y energéticamente sostenibles de mover personas y mercancías. Se trata de averiguar, dice el documento de trabajo de la asociación, cómo «disminuir la congestión de tráficos y las emisiones de gases, abaratar los transportes y, en definitiva, mejorar la calidad de vida». Dicen las conclusiones que una oportunidad para la ruptura del aislamiento asturiano viaja en los barcos que llegarán al nuevo Musel y que el antídoto contra el tráfico y la contaminación exige acelerar las inversiones para generalizar los biocombustibles, extender el vehículo eléctrico y abaratar sus costes.
l Las mercancías. El documento que contiene las expectativas de Compromiso Asturias XXI entiende que la posición asturiana de partida frente al transporte de mercancías es «razonablemente positiva» y que tiene muy bien localizadas físicamente sus posibilidades de crecimiento. Ya hay, apunta, empresas y centros de transporte, terminales ferroviarias, zonas portuarias y aeropuerto, pero es más importante lo que debe haber, «fundamentalmente dos infraestructuras que deben permitir el desarrollo definitivo, la ZALIA y El Musel». Están las dos sin terminar, ambas en Gijón y con oportunidades de desarrollo muy conectadas entre sí. La nueva plataforma logística promete cubrir todas las carencias de Asturias en el terreno del transporte intermodal -el que integra todos los modos de transporte- gracias a su proximidad con los puertos de Gijón y Avilés, con la red viaria y ferroviaria y el entorno industrial. El futuro Musel, con su incremento de superficie de más del cien por ciento y en clara interacción con la plataforma logística de San Andrés de los Tacones, avanza la oportunidad de situar a Asturias «en el mapa de la globalización del transporte».
El documento de los «Sectores con futuro para Asturias» anima además a diestro y siniestro, a empresas, instituciones y administraciones, a hacerse cargo de las posibilidades de negocio que ofrece el nuevo escenario constituyendo entre todas «un operador asturiano de transporte intermodal». Porque las infraestructuras necesitan el aderezo de un esfuerzo de gestión que mediante la oferta de un mejor servicio a precios competitivos ponga los medios para incluir a Asturias en las nuevas rutas del transporte.
l Las personas. En el tráfico de viajeros, el ferrocarril trae grandes posibilidades de desarrollo acortando distancias gracias al AVE, pero Compromiso Asturias XXI propone asimismo el acceso al terreno inexplorado del vehículo eléctrico. Como quiera que ahí se ve la alternativa del transporte «verde» contra el tráfico hipercontaminante, el documento advierte de la reconversión «casi total» de la industria del automóvil clásico, en la que Asturias participa de modo residual, y de la apertura de un inmenso campo de oportunidades. El Principado debe entrar en la fabricación de componentes para el coche del futuro aprovechando, concluye el texto, que tiene «empresas eléctricas y electrónicas de primer nivel, ingenierías especializadas y una universidad cuya capacidad de investigación está bien probada».
La «revolución»
Compromiso Asturias XXI observa que en el campo de la logística y el transporte de personas «se está iniciando una cierta revolución» que supone una buena base para que surjan «nuevas oportunidades».
La nueva logística
Esas oportunidades se buscan en la necesidad de aprovechar las futuras infraestructuras que tendrá la región. Por un lado, las 44 hectáreas de la ZALIA, con puntos fuertes como su gran superficie, el entorno industrial consolidado o su facilidad de acceso a los puertos de Gijón y Avilés, a las carreteras y a las líneas de ferrocarril. Por otra parte, el gran Musel ampliado debe aprovechar la saturación de los grandes puertos europeos (Rotterdam o Amberes) y las dificultades de algunos mediterráneos (Algeciras) y reforzar el transporte marítimo de corta distancia en la línea de la «autopista del mar» con Nantes.
La oportunidad en la carretera
Asturias empieza, muy poco a poco, a dar «pasos seguros» para explotar su potencial investigador e industrial y tomar cierta ventaja en la carrera por la fabricación de componentes para el futuro coche eléctrico.